La fuerza de los tres pilares del PRI quedó en el pasado y a veces en el olvido. Había fuertes pugnas al interior del PRI por encabezar algunas de las áreas en que se dividió el partido: CTM, CNC y CNOP.
Ahora, mientras el líder nacional del PRI, paga porros y grupos de choque, los que fueron los pilares de su partido piden limosna a la sociedad.
La Confederación de Trabajadores de México (CTM) solicitó a través de una carta, firmada por su secretario General, Carlos Aceves del Olmo, apoyo económico a federaciones estatales y agrupaciones confederadas “para fortalecer el aguinaldo de los trabajadores al servicio de la CTM”.
El documento, pide que los apoyos se entreguen directamente en la Secretaría General del Comité Nacional.
Carlos Aceves del Olmo no ha aparecido en público desde hace más de cuatro meses, por lo que su estado de salud es una incógnita que deben permanecer en secreto a riesgo de que si se diera a conocer su inhabilitación por motivos de salud, la confederación que el algún momento presidiera el prepotente Fidel Velázquez, desaparecería.
Cualquier movimiento para que la CTM cambie de liderazgo significaría un suicidio, la división interna terminaría en su destrucción total y sin el tutelaje de la dirección general, sólo desparecería. De ahí la necesidad de discreción respecto al estado de salud de Carlos Aceves.
La Confederación Nacional Campesina no organiza actividades desde la campaña de Xóchitl Gálvez, donde aumentó áreas y repartió cargos nuevos. La derrota de la candidata del PRIAN le pegó a la CNC más que a los otros dos pilares. Algunos de sus líderes quieren unirse a Morena.
La CNOP, se reduce a organismo en el interior del país que afilia a todo tipo de empleado, emprendedor y gremio que pudiera pepenar en su camino, pero en realidad no existe.
La cúpula del PRI, se conforma de los legisladores de ese partido que coloca a sus espaldas el líder nacional cada vez que realiza un conferencia de prensa, cada día con menos gente y más cuestionamientos. El resto es parte de la fantasía que el pasado secuestra al presente e impide ver la realidad.
El tricolor se reduce a 211 diputados federales y 13 senadores. Para más de la mitad de los mexicanos el PRI es el partido más corrupto, seguido del PAN, ente los dos se otorga el 70 por ciento de la precepción de corrupción en el país, de tal manera que su trayectoria es realidad hasta por los partidos que convoca para crear alianzas electorales. Más aún cuando sus viejos pilares se desmoronaron.
La triste historia de la CTM es reflejo de lo que en realidad vive el PRI, los alardes de fuerza y las agresiones de la cúpula es sólo vanidad.