*La resiliencia ha sorprendido a propios y extraños, se trata sin duda de una buena noticia para México y el mundo
La economía de Estados Unidos podría evadir la recesión; este jueves se anunció que el PIB del segundo trimestre del año creció a tasa anual de 2.4 por ciento, rebasando las previsiones que apuntaban a un crecimiento de 1.8 por ciento.
Un día antes, el presidente de la Fed, Jerome Powell, expresó la posibilidad de que la economía pueda librar una recesión, aunque dijo que no era tampoco algo seguro. Sin embrago, la solidez o resiliencia económica es evidente.
No se trata de un proceso reciente, eso es cierto, pero justamente por eso cada vez sorprende más; a finales del año pasado se esperaba que a mediados de este 2023 Estados Unidos entrara en recesión, lo cierto es que no hay el más mínimo indicio de que eso vaya a suceder, por el contrario.
Y junto con el alud de cifras que confirman la solidez de la economía de Estados Unidos, un indicador bursátil parece validarlo, el indicador que precisamente está más ligado a la economía tradicional, a los fundamentos económicos, hablamos del mítico Índice Industrial Dow Jones.
Este indicador de hecho ayer jueves se quedó a una sola sesión de lograr la racha alcista más larga de su historia.
Hasta el miércoles el Dow Jones había ligado 13 sesiones seguidas en al alza, en las que alcanzó una ganancia acumulada de 5 por ciento.
El ajuste negativo se presentó luego de la última reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos en la que el banco central volvió a subir las tasas
de interés en 25 puntos básicos, luego de la pausa de junio, situando la tasa en 5.5 por ciento.
Observar una racha alcista del índice de Estados Unidos tan prolongada, nos remonta casi 40 años atrás, hasta 1987, cuando a inicios del ejercicio el indicador logró 13 sesiones seguidas de ganancias.
En esa ocasión las mayores alzas llevaron al Dow Jones a revalorizarse más que esta vez al registrar un avance acumulado de 9.2 por ciento.
Ahora, el tradicional índice del mercado americano avanzó poco más de 7 por ciento, aunque todavía está muy lejos del comportamiento de otros grandes indicadores como el Nasdaq 100 o el S&P500, que se impulsan este año 43.5% y 19.7% respectivamente.
En esta escalada alcista, el Dow Jones logró superar la resistencia de 34,700 puntos, cuya ruptura era necesaria para que en Wall Street continuara la racha alcista.
Pero el mercado tomó utilidades antes de tiempo y llevó a que se cortara la racha más relevante para el Dow Jones en 36 años.
De hecho, el Dow Jones, que llevaba marcando jornada tras jornada máximos del año, ya se ubica cerca de sus máximos históricos situados en
36,799 puntos ubicándose a solamente un 3 por ciento de distancia.
Los expertos validan su escalada hasta este techo histórico, pues fijan de precio objetivo medio para el índice en 38,201 puntos que esperan que
alcance en los siguientes meses y para lo que todavía le falta por recorrer un 7%,
Todo esto para señalar que la economía estadounidense es altamente resiliente, que se sustenta en el consumo, mismo que “explotó” después de la pandemia, y no es que se haya deprimido en ese periodo sino que se mantuvo relativamente estable en muchos aspectos, sobre todo en los relacionados con el turismo y los viajes.
Desde luego, la solidez económica de Estados Unidos es una excelente noticia para México en su conjunto, no cabe duda que saldrá beneficiado.
Es de preverse incluso que si la tendencia se mantiene, sea probable que el cierre del sexenio en México no sea tan malo en términos de crecimiento, aunque muy lejos definitivamente de las promesas oficiales de crecimiento, y sobre todo con una economía que se encuentra atada a la de su par estadounidense, lo que significa que también está bajo amenaza si hay algún problema pasando el río bravo hacia el norte.