El gobernador texano Greg Abbott ha decretado “Estado de Emergencia” en 28 condados que hacen frontera con México, ante el incremento en el flujo migratorio, lo que les permite a los diversos cuerpos policiacos detener a las personas argumentando allanamiento de morada, lo que les autoriza entonces preguntar e investigar por su status legal y esto se está realizando con la autorización de recursos económicos extraordinarios.
Es innegable creciente presencia de personas de Centro América, (60 por ciento de los detenidos provienen de esta zona), mexicanos (38 por ciento) y de otras regiones, a lo largo de los más de 3 mil kilómetros de la línea divisoria, que intentan ingresar a los Estados Unidos sin documentos, situación que esta aprovechando en parte el gobernador, reforzar la presencia policiaca e igualmente generar simpatiza a su actuación con miras a la reelección del próximo año.
Además, Abbott estableció la primera Fuerza de Seguridad de la Frontera del Estado de Texas, que incluirá varias agencias estatales, entre ellas la Oficina del Procurador de Justicia, y el sistema de cárceles de todo el estado y autorizó una sección del presupuesto estatal, aprobado recientemente por la legislatura, que otorga mil millones de dólares para la seguridad de la frontera. Una cuarta parte de estos fondos será destinada a continuar la construcción del muro fronterizo, plan insignia de la Administración de Donald Trump (2017-2021).
Greg Abbott no quiere dejar la oficina de gobernador que tiene en Austin y sabedor que Donald Trump sigue siendo un activo de los republicanos y un hombre que lo puede apoyar definitivamente en sus aspiraciones, que el miércoles pasado lo invito a que recorrieran parte de la frontera en El Paso, una de las actividades principales fue la recaudación de fondos privados para seguir con la construcción del “Muro” anunciados desde 2016 en la campaña del entonces aspirante presidencial y que tanta expectativa, discusión y actividad legislativa generó, algo que el mandatario estatal quiere revivir.
La frontera entre Texas y México es de poco más de 2 mil 18 kilómetros, unas mil 254 millas y Abbott y Trump visitaron Weslaco, una ciudad a medio camino entre McAllen y Harligen, para realizar un recorrido por el parte del muro fronterizo inacabado, lo que fue aprovechado por el gobernador en la supervisión de la region, pero como lo decíamos en el maco electoral a la vista,
Según reportes de medios locales a finales de junio se habían recaudado cerca de 500 millones en dólares en donaciones depositadas en el fondo fronterizo para continuar con esta acción.
Abbott ha sido un impulsor ferrero de la política antinmigrante, situación que ha polarizado a los texanos y sabedor de ello, busca mantener por lo menos a su base política que lo llevo a la gubernatura.