Sin duda, el factor de mayor preocupación en estos días es la guerra que involucra a una de las grandes potencias petroleras de nuestros tiempos, Irán, así como a la mayor potencia económica global, Estados Unidos, e Israel.
Los efectos de esta guerra podrían ser devastadores para el mundo, si perdurará más tiempo.
Este fin de semana surgió la opinión de uno de los gurús económicos de la actualidad, si leyó bien, un guro auténtico, que es algo muy distinto a un "iluminado", de esos que desde hace varios años pululan por el mundo.
Larry Fink, el mandamás de BlackRock, el mayor fondo de inversión del mundo, dijo que de perdurar la guerra más de un año la economía global podría caer en recesión.
Sí, sí, para los amantes de Maduro, Chávez, Castro y Díaz Canel, esos que descansan en una finca imperial custodiados por un ejército, Larry Fink es el representante del neoliberalismo y de los capitales que han generado millones de pobres, como si los capitalistas tuvieran la culpa de tanto huevon y mediocre que también pulula por el mundo.
Pero guste o no, el director ejecutivo de BlackRock es una autoridad y su voz se escucha en los mercados con fuerza, mucha más que la que tienen la inmensa mayoría de esos "iluminados".
La posibilidad de una recesión global es hoy más que en otras ocasiones recientes una fuerte amenaza para el mundo, por lo que no es poca cosa lo que podría suceder.
No estamos hablando del fin del mundo, pero sí de un periodo de oscuridad económica en el mundo, uno más.
Nadie sabe lo que sucederá, posiblemente en unos meses la advertencia de este "neoliberal" sea recordada como un pronóstico fallido más de quienes odian al pueblo y le desean lo peor.
O, posiblemente vayamos a vivir un periodo de mayores turbulencias económicas.
Por las dudas amable lector, quizás valdría la pena aplicar ese viejo dicho popular para estar preparados por si algo sucede: "sobre advertencia no hay engaño".
Dicen quienes saben que los períodos de "vacas gordas" son para prepararse para los momentos de "vacas flacas", que siempre, inevitablemente llegan.