Ernesto obtiene poco menos de 5,000 pesos a la semana por vender combustible que obtiene de manera ilegal en la zona de la refinería de Tula, Hidalgo, lugar ubicado a unos 15 kilómetros de la zona de Tlahuelilpan, punto donde ocurrió la explosión en enero de 2019 y que le costó la vida a más de cien personas.
El joven —de 21 años— afirma que, además, obtiene como un extra los 3,600 pesos que ofrece el gobierno federal como beca para las personas que rondan en esa edad y que no tienen experiencia laboral “es un dinero que obtengo de manera adicional y con eso ayudo a mi jefa y a mi señora”, expresó.
Ernesto concluyó la secundaria y dejó de estudiar debido a que en la zona no hay planteles de educación media-superior, “podría ser en la ciudad Cruz Azul, pero es privada, no podemos pagar más, ni siquiera en el pueblo hay para comer, aquí yo gano unos 5,000 pesos por vender el huachicol”.
Este reportero contactó al vendedor de combustible en un tramo carretero hidalguense entre las ciudades de Tula y Tlaxcoapan, cuando ofreció combustible al vehículo donde se desplazaba este comunicador en una zona arbolada al pie de la carretera, “el litro es de diez pesos”, anunció.
Marta, vecina de Tlahuelilpan —poblado donde ocurrió aquella explosión— afirmó que desde hace mucho tiempo los pobladores de los alrededores de la refinería “Miguel Hidalgo” de Tula, Hidalgo, se dedican al “huachiloeo”, a pesar de la tragedia de años atrás.
Por si fuera poco, el cartel de "Los Zetas” y de "La Familia Michoacana' se apoderaron de esta actividad ilícita debido a la cercanía con la refinería de Tula, ya que su red de distribución de combustible —por ductos y por pipas— es muy atractiva; hasta la fecha se cubren, incluso, con radios para comunicarse y teléfonos satelitales.
Un grupo de pobladores mostró evidencia gráfica de locales al aire libre donde sujetos abastecen de combustible, lo mismo a vehículos de carga, de transporte de pasajeros, particulares, motos, motores, a través de mangueras.
“Usan a menores, mujeres, taxistas y comerciantes como una amplia red para detectar la presencia de autoridad o conductores ajenos a comunidades como La Ranchería, San Primitivo, El Depósito, Atitalaquia, El llano, Bugambilias, La Malinche”, explica.
Esta situación se presenta aún con un gobierno estatal de Morena, en tramos carreteros de Hidalgo, estado de México y Puebla; donde está latente alguna situación de emergencia como la que se registró al inicio de 2019 y que movilizó al gobierno federal a tratar de detener este tipo de prácticas.
*Periodista | @JoseVictor_Rdz
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