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Columnas
Al frente de las administraciones quedarán perfiles de mucho compromiso y responsabilidad social. Como sabemos, la elección del pasado dos de junio fue histórica. Se alcanzó, en la mayoría de las entidades federativas, una votación muy superior a la de otros años. De esta forma, Morena amplió su dominio a lo largo y ancho del país. Y no solo eso, sino también acrecentó su presencia en los distritos federales que, a su vez, abrieron la puerta tanto en San Lázaro, como en congresos estatales. Eso, de igual manera, permitirá que muchos gobernadores electos tengan el respaldo para fortalecer las políticas públicas desde el legislativo.
A la par de ello, evidentemente, es fundamental los puentes de interlocución que están construyendo quienes ganaron la elección en los estados. De hecho, es algo determinante a pesar del tiempo que resta para tomar protesta ante los congresos locales. En Chiapas, por ejemplo, será hasta el mes de diciembre cuando la transición se lleve a cabo. Mientras eso sucede, Eduardo Ramírez, ganador del pasado dos de junio, prepara el camino. Él, de hecho, tiene una noción muy clara de lo que necesita el sur del país para potencializar su desarrollo. Y para superar las adversidades, el Jaguar ha propuesto una agenda común con la misma población civil que, mediante la participación activa, jugará un papel preponderante.
Uno de los aspectos centrales, en definitiva, es la pacificación de Chiapas. Eso tiene que ver, queda claro, con la responsabilidad que asuma cada gobernador. Eduardo Ramírez, en ese sentido, ha dicho que fortalecerá los programas sociales que, como sabemos, han logrado acortar la brecha entre la desigualdad y, a su vez, han reconstruido el tejido social para ir encauzando a la ciudadanía a muchas actividades productivas. De igual forma, la educación será un motor de impulso, al grado de constituirse como un mecanismo inherente para el desarrollo que, desde cualquier punto de vista, resulta fundamental.
En ese sentido, me parece muy interesante las reuniones que ha sostenido Eduardo Ramírez con muchos servidores públicos de primer nivel. Se nota que, a través de las experiencias, está enriqueciendo el andamiaje de lo que será la construcción del segundo piso en Chiapas. Eso, para el caso, será un desarrollo gradual que estará ligado no solamente al compromiso de la administración, sino a los mecanismos que realmente estén enfocados en las áreas de oportunidad. En otras palabras, es fundamental que Ramírez tenga esa disposición para abrir el abanico a quienes han implementado estrategias de gran utilidad.
Eso, a la postre, le traerá efectos muy positivos a su administración, especialmente a alguien como él que, de pies a cabeza, conoce perfectamente la geografía chiapaneca. Y alguien que toma en cuenta a todos para construir un gobierno plural y democrático, merece el reconocimiento. Recordemos que, hace unas semanas, Ramírez, en el resultado final, rompió todos los pronósticos con una votación histórica en Chiapas. Dicho de otro modo, gobernará con gran respaldo social, aunado a la legitimidad con la que arrancará en diciembre.
Hay, ya lo dijimos, muchas condiciones para llevar a Chiapas a otras latitudes. No tengo ninguna duda que así será, pues lo mejor que le pudo pasar a la entidad del sur, fue el triunfo contundente de Eduardo Ramírez, que lleva años recorriendo cada rincón por cuenta propia. Eso, además de ganarse el cariño de la población civil, le ha permitido recolectar las inquietudes e interés comunes de aquellos que, por su vulnerabilidad, requieren del apoyo total. Para ellos, desde luego, habrá un programa de respaldo y mayores oportunidades. De hecho, fue un compromiso de campaña que signó el Jaguar.
De ahí las grandes expectativas que se han depositado en Eduardo Ramírez. Todo apunta a que será, sin duda, uno de los gobiernos más productivos en políticas públicas, especialmente porque tendrá todo el apoyo de Claudia Sheinbaum desde la presidencia de la República a fin de resolver situaciones que, sabemos, están plenamente identificadas. Una de ellas, evidentemente, un programa de apertura económica para generar más fuentes de empleo. Así lo asume Ramírez, prueba de ello fue la reunión que sostuvo con el embajador de China en México. Ahí, se sabe, se enfocará el nuevo gobierno que arrancará actividades en diciembre. Será, no tengo duda, el preludio de la transformación en el sur del país con su protagonista principal: el Jaguar Negro.
Notas finales
Michoacán es un estado políticamente consagrado con la cuarta transformación. De hecho, el lopezobradorismo ganó más presencia luego de los triunfos claves en la mayoría de distritos locales y federales, lo mismo en ayuntamientos de gran importancia como Maravatío. Debido al enorme respaldo que recibió Mario Pérez, hay grandes expectativas depositadas en él, sobre todo por el desempeño que tuvo en tiempos de campaña. Bajo esa premisa, a Maravatío le espera un gobierno muy cercano a la población y, de paso, una política pública que beneficie directamente a la ciudadanía, pues Mario, a lo largo de estos meses, ha signado un compromiso para llevar a ese municipio a otras latitudes. Así será, téngalo por seguro.