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@onelortiz
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Las cinco etapas del duelo son: la negación, la ira, la negociación, la depresión y la aceptación. ¿A una semana de su derrota, en qué fase se encuentra el PAN, el PRI, el PRD y la derecha? Los partidos no son personas, pero sus dirigentes han declarado y expresado estados de ánimo que bien podrían corresponder a alguna fase de este proceso.
En esta semana, los tres líderes partidarios, Marko Cortés, Alejandro Moreno y Jesús Zambrano vivieron su etapa de negación. No aceptan, no comprenden, los resultados. Particularmente, Zambrano se niega a aceptar que el PRD perdió el registro como partido nacional. El histórico registro del Partido Comunista Mexicano terminó en una alianza con la derecha.
La ira la vimos en una campaña en redes sociales que propone no dar apoyos a los cerillos, a los viene vienes, a los meseros y en general, a los pobres por haber votado por Morena. También de alguna forma en declaraciones como las de Denise Dresser. Lilly Tellez está tan deprimida que no dijo nada.
La aceptación en posturas como las de Carlos Loret de Mola y Lorenzo Córdova, reconocen los resultados y desde su visión, la explican. Están construyendo una narrativa en la cual la derrota es producto de una intromisión ilegal del Presidente y el uso clientelar de los programas sociales, el cual expresa un profundo desconocimiento de la sociedad.
Sea como sea, la oposición necesita procesar su luto, de no hacerlo, la sociedad los rebasará.
Los 16 millones de ciudadanos que votaron por la Alianza PAN-PRI-PRD no merecen estos partidos y,sobre todo, estos dirigentes. Marko Cortés ya se va, porque así lo establecen sus documentos, pero tratará de imponer a su sucesor. Alejandro Moreno dice que no se va, es más se rumora que pretende reelegirse. Jesús Zambrano tendrá que encabezar el proceso de extinción del PRD.
¿Quiénes podrían ser los nuevos dirigentes opositores? El criterio principal debe ser que los nuevos dirigentes tengan apoyo popular, no de las burocracias partidarias. En el PAN, el candidato natural es Santiago Taboada, que compitió para la Jefatura de Gobierno. Por Xóchilt Gálvez votaron 16 millones de electores, pero se ha cansado de decir que no milita en ningún partido.
A Alito Moreno lo tendrán que sacar prácticamente por la fuerza. Los dos perfiles que podrían sustituirlo son Miguel Riquelme, ex gobernador de Coahuila, uno de los últimos bastiones priístas y Manlio Fabio Beltrones que regresa al Senado, pero que podría canjearle la coordinación senatorial por la dirección del PRI. Ya veremos.
La oposición debe comprender la nueva realidad política. Que la versión de los vencidos sea de reconstrucción y no de odio. Eso pienso yo, ¿usted qué opina? La política es de bronce.