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@onelortiz
https://youtu.be/J38qUfaGDyM?si=sD7682bI6co5d6m3
¿Hasta dónde la libertad de expresión? Hasta la infamia, camarada. Estamos de acuerdo que la libre expresión de las ideas es uno de los aspectos más preciados de la democracia. En la realidad, nada tiene una sola cara. Todo derecho tiene una obligación y hablando de libertad de expresión, están la réplica y los derechos de terceros.
En este momento, la conciencia social y los avances tecnológicos, particularmente, las redes sociales garantizan la libertad de expresión o, dicho de otra manera, en estos tiempos la censura es imposible.
Llegué a la vida adulta en 1988, cuando todavía el gobierno, a través de la Secretaría de Gobernación y el aparato de Estado, controlaban la información. De hecho, la coyuntura electoral de ese año rompió de manera definitiva la censura.
En México existe la libertad de expresión, la cual ejercen de manera cotidiana desde Carlos Loret de Mola, hasta el propio Andrés Manuel López Obrador, pasando por periodistas, tuiteros y celebridades, incluido el que esto escribe. Esto no significa que este derecho este garantizado, para prueba las decenas de periodistas y comunicadores asesinados en éste y en los anteriores sexenios.
Todo esto viene a cuento, porque la semana pasada en una de las conferencias mañaneras, Pablo Gómez, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), habló largo y tendido del tema Latinus, Carlos Loret de Mola .
Dijo tres cosas destacables en materia de libertad de expresión. La primera, que la UIF no estaba investigando a Carlos Loret de Mola, a sus familiares o allegados. Lo cual rompió la narrativa de algunos medios y redes sociales que denuncian persecución política en contra de Carlos Loret de Mola. No coincido con la línea editorial de Loret, pero tiene derecho de ejercer la libertad de expresióncon todas las garantías, aunque algunos de sus trabajos rayen en el montaje.
La segunda, que desde 2021, la UIF tiene abierta una investigación a la empresa o mejor dicho conjunto de empresas que son dueñas de Latinus y que en este caso sí habían detectado movimientos sospechosos que involucran recursos públicos. La UIF sólo obtiene información del sistema financiero. La investigación será remitida a la Fiscalía General o a la instancia que corresponda. Esa es su chamba.
La tercera, la respuesta a Carlos Loret. En una de sus columnas, Loret se le fue con todo a Pablo Gómez, le dijo muchas cosas, pero con el tema del 68 le tocó la llaga. Como quien dice, eso sí calienta. Gómez, a título personal, le contestó que como integrante de la generación del 68 no tenia de que avergonzarse.
La libertad de expresión existe, pero vive amenazada. Eso pienso yo, ¿usted qué opina? La política es de bronce.