El niño que acompañó a Bad Bunny durante su actuación en el medio tiempo del Super Bowl LX no era Liam Ramos, como se especuló en redes sociales, sino Lincoln Fox Ramadán, un actor y modelo infantil de cinco años.
Lincoln, hijo de madre argentina y padre egipcio, fue seleccionado mediante un casting organizado por The W Group y LA Models Junior para interpretar un papel simbólico: representar al propio Bad Bunny en su infancia. Durante la interpretación de “NUEVAYoL”, el artista le entregó un Grammy en escena, un gesto pensado como metáfora del futuro entregando al pasado.
El menor aclaró en Instagram que su participación fue un honor y que recordará siempre ese día. Además, envió un mensaje de apoyo a Liam Ramos, el niño ecuatoriano detenido por el ICE en Minneapolis, destacando que todos los niños merecen paz y amor en Estados Unidos.
Lincoln Fox cuenta con experiencia en campañas publicitarias para marcas como Walmart, Target, Huggies y MGA. Según su perfil profesional, mide 1.09 metros y posee habilidades destacadas frente a cámara, como expresión emocional y capacidad para seguir indicaciones, cualidades que lo han convertido en una figura recurrente en producciones comerciales desde 2020.
La agencia que lo representa subrayó que Lincoln no tiene relación con el caso de Liam Ramos y pidió que la conversación pública se maneje con sensibilidad y respeto hacia los menores.