El PAN reitera la manera de hacer política ante la posibilidad de hacer creer a la población que tienen peso político y representación social suficiente como para que los medios coloquen en espacios destacados sus declaraciones.
El PAN capitalino lanza reclama como si tuviera el apoyo de millones de mexicanos al exigir justicia contra quienes agredieron a la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo, quien, vive en la fantasía de poder reelegirse es esa circunscripción, para luego convertirse en jefa de gobierno en 2030.
La intención del voto da una posibilidad a Rojo de la Vega del 26 por ciento, luego de Arturo Ávila, quien encabeza las posibilidades con 43 por ciento, puntea y sigue ganando terreno, frente a los montajes que Alessandra continúa creando en su vida diaria, de ahí que el PAN surge como una segunda fuerza, con una gran desventaja.
De 66 diputados que integran el Congreso de la Ciudad de México, el PAN tiene 16, es decir la cuarta parte. El poder de un partido radica en los votos y no de los espacios que compren en los medios, ni e el paroxismo de sus declaraciones, y menos aún en los montajes que crea la alcaldesa de Cuauhtémoc, quien volvió a denunciar ser golpeada cuando en realidad los supuestos golpeadores estuvieron muy lejos de su persona como para haberla tocado.
La presidenta del PAN CDMX, Luisa Gutiérrez, aseguró en público que la ONU tiene estudios sobre el buen desempeño de los gobiernos del PAN, señaló que los hechos violentos en la alcaldía Cuauhtémoc no deben quedar impunes. Lo cual debe ser una norma, porque quien violó los derechos humanos de la población fue Alessandra, al dar la orden de detener a un joven llamado Luis Fernando, filmó cada minuto del choque donde quedó evidenciado que no hubo ningún golpe.
Los panistas se caracterizan por abundar en el discurso para sustituir propuestas o elaboración de iniciativas de ley, sobre todo en el Congreso local de la Ciudad de México, y en este exceso de señalamientos el INE, a través de Comisión de Quejas y Denuncias le obligó a retirar 32 mensajes, de las redes, mensajes emitidos desde la cuenta del PAN, donde el líder del cártel inmobiliario y dirigente nacional, Jorge Romero, la gobernadora de Chihuahua, y la senadora Lilly Téllez califican de “narcopartido” a Morena, por considerarlos calumniosos. Señalamientos sin ética de los medios y pruebas de quienes acusan.
Esta es la manera en que el PAN práctica la política, una práctica carente de conocimientos y dirigentes. Su vocación histriónica sólo los coloca en la comedia de una política que deben tomar en serio si quieren sobrevivir al padrón del INE, que podría dejarlo sin registro, a nivel nacional, ante la falta del mínimo de militantes