Trabajadores de congresos se quedan sin lana
Así como está la situación en el Congreso local, donde no paran los despidos “injustificados”, hay preocupación en la Junta de Coordinación Política (Jucopo) por saber si habrán los suficientes recursos para pagar las decenas –o más bien, centenas--, de laudos que surgirán de esta situación. Esto es debido a que casi todos los empleados, son notificados que quedaron fuera de nómina desde la quincena pasada, pero no les pagan los días laborados y, lo más grave, en su mayoría ni siquiera les otorgan su finiquito; es decir, es abierta y descarada la violación a la Ley del Trabajo. Lamentablemente, esta situación no es propia del Congreso capitalino, sino que ocurre en las cámaras de Diputados y Senadores, así como los gobiernos local y federal, donde miles de burócratas han sido despedidos.
Músicos quieren sus viviendas
El que no cabe de gusto por el evento que le organizaron sus compañeros, es el novel diputado local de Morena, César Emilio Guijosa Hernández, pues en su calidad de presidente de la Comisión de Vivienda del Congreso capitalino, este lunes deberá reunirse con integrantes del Sindicato Único de Trabajadores de Música (SUTM), para tratar la posibilidad de conseguirles casas o departamentos. El problema es que al evento acudirán músicos de la talla de la Sonora Santanera, entre muchos otros, pues, nos contaron, los organizadores prevén llenar el Gran Fórum. Sin duda será la prueba de fuego del inexperto legislador, por lo que seguramente echará mano de su papá, Héctor Guijosa. Ojalá no se raje, como lo hizo su Apá cuando le fueron a lanzar huevos a la ALDF.
Fraustro deja fuera a alcalde de Coyoacán
A quien le jalaron las orejas fue a orejas, fue a la secretaria de Turismo de la capital, Alejandra Frausto Guerrero, pues olvidó algo básico: invitar al Comité Organizador del Mundial de Futbol 2026, a nada más y nada menos que al alcalde de Coyoacán, Giovanni Gutiérrez Aguilar. Por eso, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, le corrigió la página a la funcionaria “olvidadiza” y le instruyó frente a todos que lo incluyera como parte de este grupo de trabajo. Obviamente, a la funcionaria no le cayó nada bien el orden, pero no le quedó de otra. Aunque para ser honestos, el olvido no fue nada grave.