El rumor se convirtió en certeza, Hugo López-Gatell, exsubsecretario de Salud, será elrepresentante de México ante la Organización Mundial de la Salud (OMS). El indolente funcionario durante la pandemia de Covid-19, donde murieron más de 800 mil mexicanos, recibió su recompensa y resguardo político en Ginebra, Suiza. ¡Aunque usted no lo crea!
Poco importó su desastroso legado en el sector salud y la crisis por el desabasto de medicamentos. López-Gatell, apodado el “Doctor muerte”, gozará de un exilio dorado ante un organismo que desacreditó e ignoró durante la pandemia, donde murieron cinco mil 800 profesionales de la salud tratando de salvar vidas en los hospitales del país.
Su designación generó polémica, senadores de oposición consideran una burla y una falta de respeto para las víctimas de la pandemia de covid-19. Ricardo Anaya, coordinador del PAN, dijo que es un golpe inaceptable para quienes perdieron a un familiar por su irresponsabilidad. Manuel Añorve, coordinador de los senadores del PRI, aseguró que se trata de un “premio a la impunidad”. Incluso, anticipó que presentarán una serie de denuncias ante la OMS para que se consideren los antecedentes de López-Gatell y, en todo caso, se rechace el nombramiento.
Argumentos sobran, están registrados, como olvidar el rechazo al uso de cubrebocas; la falta de pruebas durante los peores momentos de propagación; retrasar la vacunación para los niños y la recomendación de no ir a hospitales para “no saturarlos”.
La estrategia para atender la pandemia de Covid -19 en México, dominada por la soberbia y la política fue un fracaso. El país se ubicó en el top 3 de muertes totales en el planeta con la mayor letalidad por el virus; La Universidad Johns Hopkins registró a México con una tasa de 8.7 muertes por cada 100 pacientes contagiados, colocándonos en el primer lugar mundial en este indicador.
Así las cosas, con estos antecedentes, la designación no representa un reconocimiento a su trayectoria, sino una estrategia para mantenerlo lejos del escenario político nacional. Gatellse va desterrado, el que se creyó “Rockstar” al servicio de un proyecto político, durante una de las crisis más complicadas en materia de salud para México y el mundo, tendrá mucho que explicar en la OMS.
Perooo, no es el único premiado, también, Juan Antonio Ferrer, exdirector del Insabi, gozará de otro exilio dorado, como embajador ante la UNESCO en París. El responsable de la desaparición del Seguro Popular, que falló en el compromiso de llevar servicios de salud y medicamentos gratuitos a más de 50 millones de personas y de contar con un sistema de salud como el de Dinamarca, disfrutará de su beca.
El juicio de la historia llegó y los ex funcionarios asumen sus nuevos cargos como premio o castigo.
@guille gomora