El huracán Otis se hizo notorio por sus inesperadas y devastadoras consecuencias. Inicialmente catalogado como una tormenta tropical poco intensa, este fenómeno climático se intensificó rápidamente hasta convertirse en un huracán de categoría 5, dejando a su paso miles de damnificados, 46 muertos y 58 desaparecidos. De acuerdo con la UNAM, huracanes como Otis podrían repetirse en el futuro debido al cambio climático.
Benjamín Martínez, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, explicó que Otis ganó fuerza al desplazarse por aguas del Pacífico Ecuatorial sorprendentemente cálidas, acumulando energía a medida que se movía por Michoacán y Guerrero. Su tasa de intensificación fue la más rápida registrada en el Pacífico norte desde 1996, superando incluso al huracán Patricia en 2015.
¿Por qué fallaron los pronósticos? Según Martínez, el monitoreo en el Océano Pacífico, donde se originó Otis, es menos riguroso que en el Atlántico y el Mar Caribe. Estados Unidos, encargado del monitoreo en el Pacífico, concentra sus esfuerzos en el Atlántico debido a su proximidad geográfica. Esta disparidad en el monitoreo plantea desafíos en la preparación para huracanes en México.
El investigador advierte que, debido al aumento de la temperatura del mar causado por el calentamiento global, se esperan más olas de calor en los océanos. Estas olas de calor almacenan más energía en el agua, intensificando huracanes, especialmente los de categoría 3 y 4, elevándolos a niveles más destructivos. Aunque no se puede predecir con precisión si eventos como Otis ocurrirán nuevamente en el próximo año, Martínez sugiere que, con el tiempo, será posible analizar si estos fenómenos se vuelven más frecuentes.
Foto por Cuarto Oscuro