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La fabricación de seda artificial, rayón o viscosa, se remonta a finales del siglo XIX en China. Fibra de origen natural que se obtiene de la pulpa de madera o de bambú. Es un maravilloso tejido suave y resistente. En México CYDSA instaló la primera planta en Latinoamérica, para producir fibra de rayón en la ciudad de Monterrey, Nuevo León hacia el año de 1945 en la granja de Los Lirios. Que estaba “en las afueras” de la ciudad. Dos años después inicia operaciones y decide entrar en la producción de lo que se conoce como seda artificial. En 1955 se empieza a utilizar la viscosa, materia prima del rayón, para producir película trasparente de Celulosa y asociada con British Cellophane, inicia operaciones de su planta Celorey, que produciría película de celofán.
En 1954 el área de Monterrey padeció una de las más severas sequías en nuestro país. Los pozos de los que se abastecía la industria eran los mismos que explotaban para el agua de la población. CYDSA junto con sus ingenieros decide buscar alternativas para no afectar el suministro de agua de la comunidad. En 1956 se inició en Monterrey la operación de la planta denominada COPROPIEDAD instalada en CYDSA para el tratamiento de aguas negras para uso industrial y generación de energía eléctrica con el concepto de Cogeneración. Primera en Latinoamérica, como resultado de la suma de esfuerzos de todos los sectores industriales, gubernamentales y sociales.
La planta de Rayón que operó en 1947 para la década de los años 80´s había quedado rodeada de asentamientos urbanos, ante el desorden del desarrollo urbano. Las emisiones del proceso de fabricación del rayón con un olor a huevo podrido, (debido al ácido sulfhídrico), fueron la causa de una oposición férrea de los vecinos. La experiencia acumulada en el tratamiento de aguas negras les permitió encontrar la mejor solución. Con bacterias del drenaje de la planta de rayón el Dr. Sergio Revah de la Universidad Autónoma Metropolitana, campus Iztapalapa en Cdmx en 1989 pudo resolver la remoción del azufre en aire. Fui testigo presencial de este ejemplo nacional y mundial del uso de la biotecnología. En una torre de absorción empacada se ponía en contacto la solución que contenían las bacterias y las emisiones con ácido sulfhídrico, obteniendo un excelente mejorador de suelos con las bacterias muertas y el azufre.
*Carlos Alvarez Flores, Presidente de México, Comunicación y Ambiente, A.C.
Experto en Gestión de Residuos y Cambio Climático
www.carlosalvarezflores.com y Twitter @calvarezflores