Antes que nada ofrezco una disculpa por la aberración cometida en el uso de las palabras, especialmente en el encabezado, en realidad las palabras buleador y buleado no deben utilizarse, no es correcto.
Pero, coloquialmente es lo que se utiliza hoy día para referirse a quienes usan el bullying como arma de intimidación y acoso contra sus adversarios o en contra de quien desean obtener algo.
El gobierno del sexenio pasado de México fue un gobierno buleador, abusivo, mentiroso y otras linduras, usaba el bullying a toda hora, en todo momento, no le bastaba con su supuesta "superioridad moral" traducida en millones de votos a favor.
Este gobierno ha modificado un poco, pero no deja el "modito", con todo y que sabe que tiene el respaldo que han ganado a base de dádivas con cargo al erario público y a los millones de ciudadanos cautivos en las garras del SAT, esos programas sociales no los paga el gobierno, los pagamos todos los mexicanos con nuestros impuestos, mientas que un gobierno abusador, buleador, se cuelga las medallas ante el "pueblo bueno y sabio", pero profundamente mediocre e ignorante.
Los buleadores son por lo general resentidos, y esto no es poca cosa ya que un buleador con poder es capaz de lo peor, de destruir todo lo que quiera, de abusar y llevar las cosas al máximo, no les importa nada. Si usted piensa que cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia, debo decirle que no, es pura y vil realidad.
Pero como todo en la vida hay niveles, y entre los buleadores está regla también se cumple.
No es lo mismo un buleador aldeano, que tardó 15 años en terminar de estudiar una profesión, que le pedía a los criminales que se portarán bien o los acusaría con sus mamases y sus abuelitas, ese que le dijo a sus millones de seguidores ignorantes y mediocres que el huachicol había terminado, y que bastaba con un "detente" y una estampita para que no les diera COVID, o que con no robar, no mentir y no traicionar estábamos vacunados, respecto a un buleador profesional y con un poder prácticamente global, nada se compara con un mediocre autodenominado "el mejor presidente de la historia".
El buleador y orangután naranja nada más y nada menos que quiere y va a acabar con el T-MEC como lo conocemos, entre otras cosas.
Y para ello lo tiene fácil, basta desnudar una verdad que salta a la vista para los que no estamos cautivados con esa barrabasada de la ¿transformación?, y por el contrario estamos conscientes del terrible daño que hizo al país una de las mayores estupideces de todos los tiempos: "abrazos, no balazos".
El buleador y orangután naranja solo tiene que decir una verdad que desde luego acá van a negar una y otra vez: "no han hecho lo suficiente para acabar con los cárteles", y claro, no lo pueden hacer porque no es poca cosa, estos criminales gobiernan en cuando menos un tercio del país.
Cómo diría el ¿mejor presidente de la historia?, "no se puede hacer en 9 meses (gobierno de Sheinbaum), lo que no se hizo en 6 años", y yo añadiría que incluso no solo no se hizo, sino por el contrario, se fomentó.
El buleador naranja nos trae a base de zapes arancelarios, y salen con que "ya tienen experiencia" en eso, que no pasará nada.
El buleador naranja seguramente pensó: "ternurita", y se deshizo en carcajadas; vaya declaración, pero qué se puede pedir a quien está ahora del otro lado de donde estuvieron por ya más de 6 años todos aquellos a los que deshicieron a base del abuso, el acoso, las mentiras, el resentimiento y demás.
Los buleadores resultaron buleados, y la mala noticia para ellos es que les faltan casi 4 años, pero la peor noticia para nosotros es que hoy son gobierno, y sus sandeces de antes las paga el país entero. No queda más que rogarle a dios que a México le vaya lo mejor posible, no hay nadie más a quien encomendarse.