México se encuentra en un contexto de gran violencia en el que periodistas fallecen por ejercer su profesión, donde se violan los derechos de libertad de expresión, mientras que las amenazas y agresiones siguen en aumento desatando enfrentamientos entre el gobierno y la prensa.
Desde el inicio de este año van 5 periodistas asesinados en el país, entre ellos una mujer, Lourdes Maldonado, asesinada el pasado 23 de enero en Tijuana luego de que en 2019 durante conferencia mañanera pidiera ayuda y expresara al presidente Andrés Manuel López Obrador su temor a perder la vida por este ejercicio. El caso más reciente ocurrió el pasado 10 de febrero y se trata del asesinato de Heber López Vázquez, periodista y director del medio noticias Web en Oaxaca.
De acuerdo con la organización Artículo 19, desde el año 2000 a la fecha, se han documentado 150 asesinatos a comunicadores, 138 fueron hombres y 12 mujeres, de los cuáles 30 han ocurrido durante la actual administración. En tanto, Veracruz es el estado con más violencia hacia la prensa, ya que en ese periodo se han registrado 31 asesinatos a comunicadores vinculados a su labor periodística. Además de esta gran cifra de asesinatos, hoy el abuso de poder y los discursos políticos han llegado a arremeter contra la prensa provocando su estigmatización.
México ha liderado los últimos 5 años la lista con más periodistas asesinados en el mundo, seguido de Afganistán e India, según el informe anual de la Campaña Emblema de Prensa 2021. Ante este panorama, el país se encuentra en una situación preocupante para los periodistas cuya tarea es informar y servir como canal de expresión de la sociedad. Asesinato tras asesinato el gobierno promete que los crímenes no quedarán impunes y que serán castigados, sin embargo, no se logra frenar el ataque y la ausencia del mismo pone a prueba los fundamentos de la democracia, provocando también la desinformación, manipulación y obstaculización para el acceso a la información. ¿Cuál es la esperanza de las nuevas generaciones para ser periodistas en su propio país? ¿Por qué tener miedo a no contar con la garantía y protección de sus derechos, si el miedo debería ser lo último que aparezca al estar haciendo lo correcto?.
El hecho de que hay cada vez más voces silenciadas, agresiones y manipulaciones contra la prensa han provocado que desde hace muchos años los periodistas y la prensa salgan a manifestarse en nombre de aquellos que fueron asesinados o víctimas de violencia, para que se esclarezcan los hechos; salen a levantar la voz por ellos pero también por sí mismos, para exigir protección, seguridad y que se frenen todos aquellos actos inhumanos en relación con la labor informativa.