Por más que nos jalen hacia el club de los optimistas los números, los hechos y los resultados no levantan. Esta semana iniciamos con el repunte de contagios por una nueva variante de Covid-19 o quinta ola, como se le quiera llamar, en promedio más de 30 mil casos reportados por día, y con datos de la fuerza trabajadora, que además de enferma, engrosa la lista de pobres y el más bajo nivel de precariedad laboral (sueldo que cada vez cubre menos necesidades).
Hay que decirlo, el Gobierno federal brinca de alegría porque S&P mejoró su nota sobre la calificación soberana de México (nivel de confianza por manejo de la deuda pública) de negativa a estable; bien por ello, lo contradictorio es que se ufanan porque califican bien la macroeconomía, datos que una y otra vez han responsabilizado a los gobiernos anteriores y que subestiman a la hora de concentrar los ingresos públicos en los rubros sociales e obras prioritarias de la actual administración.
Pufff… Insisto -no es complicado entender. Se ha dejado de invertir en actividades productivas, se generan pocos empleos mal pagados y el consumo retrocede; el ciclo económico base está roto. Los que saben, los expertos del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp), perteneciente al Consejo Coordinador Empresarial (CCE) (con acuse de remitente), cita que en mayo la población ocupada en condiciones críticas sumo 17.4 millones de personas, 3.5 millones más que el mismo mes del año pasado y, casi 5 millones por arriba de su nivel prepandemia.
Dicen -ellos- que ni las remesas (de mexicanos en el extranjero para sus familias, que nadie se cuelgue el milagrito) ni el gasto público son suficientes para impulsar la economía sobre bases sólidas y duraderas. El reto sigue siendo la reactivación de la inversión, coinciden.
Pero bueno, seamos creyentes, algo debe pasar porque todos vamos en la misma canasta de país. La Secretaría de Hacienda, de Rogelio Ramírez de la O (pronta recuperación, se sumó a la lista de positivos a su regreso de Tabasco, donde anduvo a la izquierda de AMLO durante la inauguración de Dos Bocas) impulsará la reconfiguración de las cadenas globales de valor y el “nearshoring” (transfiere sus procesos de negocio o de tecnología a terceros ubicados en destinos lejanos, con el fin de reducir costos), con énfasis en la región del sur-sureste.
Y repito, “con énfasis en la región del sur-este” … ¿se sorprenden? Yo no, ahí sí que se está invirtiendo y creando plusvalía en torno a las grandes obras y uno que otro “ranchito” por allá.
En un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se estima que la ganancia potencial para el país por la reubicación de empresas es de 35 mil millones de dólares, equivalente a 2.6 por ciento del PIB, derivado de nuevas exportaciones de mercancías. Mmm, ¡del Sur-este para el mundo!
Ya lo dijeron, y aquí lo dejo literal para que quede testigo…. Dice el anuncio de Hacienda que “este nuevo paquete de financiamiento permitirá que más empresas lleguen a nuestro país. Los recursos del paquete de financiamiento se canalizarán a través de la Banca de Desarrollo (Nacional Financiera), con una línea de crédito inicial del BID de 200 millones de dólares, y 3 millones de recursos no rembolsables, que potenciarán los activos con los que cuenta la institución”.
Para no olvidar, ya soltaron el recurso para impulsar la inversión privada y a los privados. De los que depende el 80 por ciento de la inversión productiva del país. Pieza tocada, pieza jugada.
REMANENTES
También para que quede constancia. Dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador y la “orgullosa” secretaria de Energía, Rocío Nahle García (podemos ser parientes, ehh) que “quieren” que la recién inaugurada nueva refinería Olmeca, en el puerto de Dos Bocas, Tabasco, ya opere su etapa de pruebas (refine, poco, pero refine) en diciembre próximo. Así de claro lo dijeron en una conferencia mañanera. También ya quedó grabado.
Ingenieros e industriales, los llamados de “clase mundial”, dicen que el cálculo optimista -como empezamos esta columna-, según el tipo de construcción, complejidad y redes se refinará el primer barril a mediados del próximo año. Al tiempo.