Claudia Bolaños
La presidenta Claudia Sheinbaum manifestó hoy su firme oposición a la decisión del Departamento de Comercio de Estados Unidos de reinstaurar un arancel del 17 % sobre las importaciones de jitomate mexicano, acusando la medida de ser “injusta y unilateral” durante su conferencia en Palacio Nacional .
Sheinbaum aseguró que las exportaciones de jitomate continuarán, incluso con el arancel, porque no existe sustituto viable en el corto o mediano plazo. “No estamos de acuerdo con esta medida”, recalcó, advirtiendo que el impuesto no solo afectará a los productores mexicanos, sino que también encarecerá el producto para los consumidores estadounidenses.
La demanda estadounidense de jitomate fresco supera las 6 500 millones de libras al año, de las cuales México provee más de 4 300 millones, aproximadamente el 90% del total.
Ante esta dependencia, las secretarías de Economía y Agricultura calificaron el arancel como una medida motivada por intereses políticos, y señalaron que las propuestas mexicanas de acuerdo fueron desestimadas por razones ajenas al comercio.
En respuesta, el gobierno federal anunció que iniciará negociaciones con autoridades estadounidenses, con la meta de revertir o reducir el arancel antes del próximo 1 de agosto —fecha en que podría aplicarse un gravamen adicional del 30% a otras exportaciones mexicanas fuera del TMEC . Además, se contemplan medidas de apoyo para los agricultores nacionales y la apertura de mesas de trabajo para encontrar soluciones.
Sector privado y organismos como FIRA y Coparmex minimizaron el impacto sobre la industria mexicana, argumentando que el mercado estadounidense no cuenta con capacidad suficiente para sustituir el suministro, y que el costo del arancel posiblemente se absorberá por los consumidores del norte.