Hace un año advertimos que el regreso forzado de miles de connacionales era un escenario previsible que pondría a prueba al Estado mexicano. Hoy, a casi doce meses del inicio del programa “México te abraza”, instrumentado por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, es posible hacer un primer balance: el Gobierno de México respondió con política pública, con infraestructura y con una visión que se inscribe claramente en el Humanismo Mexicano.
Este programa, presentado el 28 de enero de 2025, retoma varios de los ejes que propusimos desde estas páginas: coordinación interinstitucional, atención humanitaria inmediata, registro integral del perfil de las personas repatriadas y acompañamiento social en el primer contacto con el Estado. En menos de un año, el Gobierno de México desplegó 10 centros de atención en la frontera norte, activó la participación de más de 30 dependencias y brindó más de medio millón de servicios a alrededor de 100 mil personas mexicanas repatriadas, desde alimentación y atención médica hasta apoyo psicológico, programas sociales y traslados a sus lugares de origen.
Estos datos son relevantes porque confirman que la diferencia entre un Estado neoliberal y uno de bienestar no está sólo en el discurso, sino en la capacidad de organizar recursos para proteger a los más vulnerables. A diferencia de administraciones pasadas, hoy existe una política explícita para recibir, registrar y acompañar a quienes regresan, evitando que queden a la deriva en ciudades fronterizas o en manos del crimen organizado. Esto último, es un logro muy importante que no han sabido comunicar.
Sin embargo, como también lo advertimos hace un año, la recepción humanitaria es apenas el primer eslabón. El principal desafío sigue siendo la reintegración social y económica. De las personas que utilizaron los centros, un porcentaje mínimo logró incorporarse a empleos formales mediante los mecanismos actuales. No es un fracaso, pero sí una señal clara de que el reto no es coyuntural, sino estructural: el mercado laboral mexicano, especialmente en regiones expulsoras, aún no absorbe con la velocidad necesaria a quienes regresan con experiencia, oficios y, muchas veces, familias completas.
El balance, entonces, es claro. La presidenta Claudia Sheinbaum acertó al anticiparse y construir una política de atención al retorno, coincidiendo en lo esencial con las propuestas planteadas desde la sociedad y el análisis académico. El siguiente paso es el más complejo, convertir esta política de emergencia en una política permanente de reintegración, vinculada a empleo local, vivienda, educación y desarrollo regional. Si el Estado logra cerrar ese círculo, el regreso dejará de ser una herida abierta y podrá convertirse, por primera vez en décadas, en una verdadera oportunidad de justicia social. En estas fiestas decembrinas, paisanas, paisanos, México los abraza.
ENTRE GITANOS
DE LA PROVOCACIÓN AL VACÍO
En la “Marcha de la Generación Z” del 15 de noviembre, integrada mayoritariamente por militantes y simpatizantes de la derecha conservadora, la violencia desplazó cualquier demanda legítima y confirmó su carácter instrumental. Pero, tuvo una afluencia considerable. El 20 de noviembre, sin el empuje de estructuras políticas ni coyuntura mediática, la convocatoria se redujo drásticamente a un ciento de personas. Para el 14 de diciembre, el nombre “Generación Z” quedó diluido en una marcha de poco más de cien personas. Los que inicialmente operaron políticamente terminaron soltando a su suerte a los que sí se la creyeron, revelando un vacío organizativo: sin jóvenes reales, sin programa y sin futuro como movimiento social.
TENENCIA: EL PRINCIPIO DEL FIN
Entre gritos y sombrerazos, el Congreso de la CDMX aprobó una de las propuestas más justas y urgentes de la jefa de Gobierno, Clara Brugada: la ampliación del rango para acceder a la exención del pago de la Tenencia. Sumada a la condonación de hasta 90 por ciento de multas de tránsito —recargos incluidos— y a la emisión de placas conmemorativas del Mundial 2026, la medida perfila una reconfiguración fiscal y de movilidad que puede revertir la migración vehicular. Al tiempo.
*Especialista en Ciencia Política y Gobierno.
avilezraul@hotmail.com