En este espacio de opinión siempre confiamos en que a Ricardo Monreal, aspirante presidencial de Morena, se le iba a reconocer ese derecho presidencial legítimo de un momento a otro. A pesar de que muchos analistas consideraban que esa coyuntura no se daría, sobre todo cuando parecía el clima adverso para el coordinador de los senadores de Morena, ese instante llegó en una etapa coyuntural en que, entre otros temas legislativos, se platicó de la sucesión presidencial en la propia sede de Palacio Nacional.
De hecho, muchos asimilamos el reencuentro de Ricardo Monreal, con el presidente López Obrador, como un momento histórico que ha llegado para refrendar la victoria electoral del 2018. Tuvo que ser así, ya que la situación lo ameritaba. Eso concuerda con el giro a la estrategia presidencial de enero, donde Mario Delgado, dirigente nacional de Morena, divulgó una carta a los gobernadores y gobernadoras emanados del movimiento para que brindaran espacio e impulso, justamente por indicación de Andrés Manuel.
La decisión estaba tomada en palacio nacional: Ricardo Monreal fue incluido como un aspirante presidencial legítimo de Morena para buscar suceder al presidente López Obrador. De hecho, muchos llegaron a pensar que- la carta que envió Mario Delgado- era una cortina de humo para aparentar democracia. Sin embargo, el pasado viernes se confirmó, en un cónclave, que el coordinador de los senadores de Morena, está en el ánimo del mandatario federal para continuar profundizando las políticas de la Cuarta Transformación.
Por fin se terminó ese clima de adversidad que padeció Monreal durante casi dos años. De hecho, esos veinte meses de pausa entre Ricardo Monreal y López Obrador son, a fin de cuentas, como un lapso que tuvo el mandatario federal para constatar la lealtad del coordinador de los senadores de Morena que ayer- en conferencia de prensa- ratificó su compromiso no solo con la lucha que encabeza AMLO, sino con la transformación del país a la que, por cierto, contribuyó el zacatecano desde el Senado de la República donde se convirtió, a todos luces, en el operador más eficaz para sacar un número importante de leyes y reformas constitucionales.
Por ello, no debemos pasar por alto lo que significó el reencuentro del presidente con Ricardo Monreal. La situación es que, con ese momento histórico, el coordinador de los senadores de Morena apuntala su aspiración presidencial. De hecho, ha trascendió que, otra manera o mecanismos de elección, puede ser el consenso entre el presidente y los cuatro aspirantes a sucederle. Esto significa que, a la postre, las condiciones son inmejorables para Ricardo Monreal si tomamos en cuenta que, a comparación de los demás suspirantes, su capacidad y poder político lograrían ser el factor clave porque ofrece, ni más ni menos, una visión más amplia.
Después de todo, es el único que tiene un programa de nación para el próximo sexenio 2024-2030. Asimismo, ha demostrado ser un hombre preparado, maduro y experimentado, que se adapta perfectamente a cualquier circunstancia y escenario, sobre todo sí es adverso. Entonces, siendo el consenso una vía de acceso a la candidatura, el senador Ricardo Monreal puede hacer posible que los demás aspirantes se sumen al proyecto de Reconciliación que él encabeza.
A lo largo de 27 años le ha demostrado al presidente Obrador lealtad y entrega a favor de la causa. Con esa premisa, estos meses serán claves para que el mandatario federal se pueda inclinar por él a sabiendas de que, con el zacatecano, el país tendrá un hombre que cuenta con la capacidad suficiente para enfrentar los desafíos. Dicho en otras palabras, en esta nueva coyuntura de elección del perfil el presidente de la Junta de Coordinación Política cobra mayor importancia para dar el salto definitivo a la candidatura presidencial de Morena.
Además de esos atributos, no hay que perder de vista la capacidad negociadora y el control de la personalidad que tiene Ricardo Monreal para encarar procesos electorales. Y la sucesión presidencial no será la excepción: veremos en escena el mejor nivel político del zacatecano para lograr ese consenso del qué habló el presidente en palacio nacional.
Ricardo Monreal para presidente de México.
Notas finales
Ricardo Monreal está planteando la reconciliación con el resto de los sectores que se sienten agraviados o que están en la oposición, “cómo no voy a serlo con el Presidente de mi movimiento.
“Cómo no voy a hacerlo con el presidente López Obrador, a quien le debo gran parte de lo que soy. Si él no me hubiera propuesto en la lista de senadores plurinominales, yo no sería senador.
“Y si él no me hubiera propuesto para ser Coordinador del Grupo Parlamentario de Morena, no hubiera sido Coordinador del Grupo Parlamentario de Morena”.
Si lo invita el PAN, el PRI, el PRD a platicar y platica con ellos y me reúne públicamente con ellos, “cómo vas a creer que voy a desairar, a negar o a rechazar una invitación del Presidente de la República, sería absurdo”.
Sereno y consciente del momento, recalcó que cómo no va a estar feliz, si después de dos años de no verlo y de no conversar con él, tuvieron la oportunidad de intercambiar y aclarar muchas cosas.
Ricardo Monreal manifestó que es un hombre que siempre tiende a conciliar, nunca a confrontar, nunca a generar encono, odio, diatriba. Soy un hombre tranquilo, conciliador, que busca consensos, que busca acuerdos. A veces los logro, pero no siempre, puntualizó.