Estos días un diario de circulación nacional consignó en su primera plana la "ola de impuestos" que entrarán en vigor el año siguiente, o incluso de inmediato.
Los "diferentes e históricos", esos que dicen que están con el pueblo, esos que dicen que administran el dinero eficientemente y además sin robarse un solo peso, muestran otra de sus facetas, esa que desde luego no reflejan frente al "pueblo bueno y sabio", pero profundamente mediocre e ignorante. Quizás algún día habrá que definir con exactitud el significado que este régimen tiene sobre el "pueblo", ya que por lo visto solamente incluye a los pobres e ignorantes, además del narco claro, recordemos esa frase histórica del "histórico mejor presidente en la historia de la galaxia": el narco también es pueblo.
En esta nueva faceta los "diferentes e históricos" en efecto aprobaron una serie de nuevos impuestos que dicen tienen distintos objetivos; por ejemplo, el aumento del impuesto a las bebidas gaseosas tiene como objetivo reducir el consumo en aras de la salud del pueblo bueno y sabio, pero profundamente mediocre e ignorante.
Desde luego, nunca dirán la causa de fondo, jamás le dirán a ese pueblo bueno y sabio pero profundamente mediocre e ignorante que lo que están haciendo es en primera instancia consecuencia de las acciones del mejor presidente en la historia del mundo mundial, y en segunda instancia de la necesidad creciente que tienen de recursos para financiar sus limosnas, perdón, para financiar sus programas sociales.
El déficit fiscal asumido el año pasado por el mesías de Macuspana para llenar de dinero las arcas de su partido y del estado convertido en maquinaria electoral a favor, desde luego, de su movimiento, tiene hoy sus consecuencias y las tendrá hacia el futuro, fue un endeudamiento brutal y el sentido común señala que para medio remediar la situación solamente hay de tres sopas:
1) Recortar el gasto
2) Incrementar el endeudamiento, pedir prestado
3) Nuevos impuestos
En el primer punto no existe la mínima posibilidad, no son un gobierno que quiera decirle a los suyos que nos tenemos que apretar el cinturón porque eso significaría reconocer sus errores.
En el segundo punto tampoco hay mucho qué decir, ¿para qué endeudarse si tienen la maquinaria política en el legislativo para hacer lo que se les pegue su gana.
Así es que, en una estrategia que desde luego el pueblo bueno y sabio pero profundamente mediocre e ignorante aplaudirá, se diseñaron una serie de nuevos impuestos que en el fondo no tienen otro objetivo más que recaudar recursos precisamente para pagar sus limosnas al pueblo bueno y sabio pero profundamente mediocre e ignorante.
Los "diferentes e históricos" dicen que estos nuevos impuestos no impactarán en los más pobres, pero lo que no dicen es que sus siguientes generaciones van a pagarlo sí o sí: menos empleos, nulo crecimiento económico, menos recursos presupuestales, etc.
Lo que se está haciendo desde el año pasado es empeñar el futuro de las siguientes generaciones, eso no lo van a reconocer nunca, pero es la dura y cruel realidad. No nos engañemos, la fórmula es perfecta: endeudar al país para mantener las limosnas, perdón los programas sociales.
Además de más deuda y crear nuevos impuestos, no importa que eso impacte en el ya de por sí mediocre crecimiento económico, la idea es sacar dinero de donde sea para mantener las limosnas, perdón los programas sociales, así es que si usted piensa que esto ya se terminó quizás esté muy equivocado.
Los "diferentes e históricos" necesitan dinero, mucho dinero para seguir pagando sus limosnas y conservar o incluso acrecentar su base social, ya lo dijo el mesías: "Con los pobres vamos a la segura"; luego entonces ¿para qué evitar que México siga lleno de pobres y jodidos?