El anuncio sobre el cierre de la Agencia de Noticias del Estado Mexicano (Notimex) y la liquidación de sus empleados, hoy en huelga, genera una gran preocupación en el ámbito de la libertad de prensa y de información. Si bien es cierto que la agencia no se encontraba en su mejor momento, su cierre generará graves consecuencias para la labor periodística en México.
Esta lamentable noticia hace pensar que se registrarán menos fuentes de información confiables. La agencia Notimex es una de las principales fuentes de información confiables para los medios de comunicación, lo que podría comprometer la calidad de la información que se difunde.
Hasta antes de la presente administración, la agencia de noticias ha sido reconocida en el mundo por su pluralidad y objetividad, que no está sujeta a un interés particular. Su cierre limitaría la diversidad de opiniones que se presentan en los medios de comunicación y lleva a una mayor polarización y menos tolerancia hacia las opiniones diferentes a las propias.
La agencia mantuvo una amplia red de corresponsales en todo el país y en el extranjero, lo que le permitía cubrir noticias relevantes que otros medios de comunicación no lo puede hacer. Con este anuncio se limitaría, además, la cobertura de noticias relevantes y reducir la calidad del periodismo en el país.
Los medios de comunicación dependerán cada vez más de las redes sociales para obtener información. Esto podría llevar a la difusión de información errónea o malintencionada y afectar la calidad de la información que se difunde, incluso, emitir información falsa o malintencionada.
Dicha Agencia del Estado mexicano mantuvo una serie de medidas de seguridad para proteger a sus periodistas. Su cierre hará que los colegas sean más vulnerables a la violencia y a las amenazas, lo que limitaría su capacidad para realizar su trabajo, prácticamente de todo el gremio periodístico; un ejemplo palpable, fue el cierre de Monitor, el servicio informativo que presidía José Gutiérrez Vivó y del que tuve el orgullo de participar.
Por si fuera poco, se sabe que, además, se cancelará el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, hecho que impulsa de manera grave este retroceso de los derechos humanos y la libertad de expresión en México.
Desde su creación en 2012, este mecanismo ha sido fundamental para la protección de aquellos que se dedican a informar y defender los derechos de las personas más vulnerables, entre ellos este reportero, cuando fui perseguido por orden del entonces titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Guillermo Galván Galván, tras defender a uniformados detectados con VIH-Sida.
Esta acción, por si misma, pondrá en riesgo la integridad y la vida de aquellos que trabajan en zonas de alto riesgo o que han sido víctimas de violencia o amenazas por su labor informativa, como fue el caso del hoy desaparecido Javier Valdez en Sinaloa.
Es muy simple de entender, el cierre de Notimex y la cancelación del mecanismo abre la puerta a la censura y a la limitación de la libertad de expresión en México en prejuicio de la sociedad. Los medios de comunicación serán más susceptibles a la censura y a la interferencia del gobierno en su labor periodística. Cómo gremio, ¿hasta dónde podremos llegar?
*Periodista | @JoseVictor_Rdz