La Organización Mundial de la Salud (OMS), consideró prematuro dar por finalizada la pandemia del COVID-19, pues recordó que el contagio se mantiene elevado en algunos países y la vacunación a nivel mundial no ha alcanzado los mínimos requeridos.
Sin embargo, el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo que es alentador la reducción de casos a nivel global con el levantamiento de restricciones, pero la posible aparición de una nueva variante es una amenaza latente.
"Es demasiado pronto para cantar victoria. Todavía hay muchos países con baja cobertura de vacunas y hay alta transmisión", señaló.
Respecto a la vacunación, a la que consideró como la única forma de terminar con la pandemia, solo el 56% de la población mundial ya recibió el esquema de vacunación completo, en países con menos recursos esa cifra se reduce al 9%, no obstante, el objetivo es que se alcance el 70% en todos los países.
Por su parte, la jefa del Departamento de Enfermedades Emergentes, María Van Kerkhove, señaló que la aparición de la variante ómicron ha conseguido un mayor número de hospitalizaciones y muertos.
"Aunque ómicron sea menos severa, el número de hospitalizados y muertos es superior al de delta, por su mayor volumen, por la carga sanitaria acumulada y porque los niveles de cobertura de vacunación son insuficientes", señaló.
La OMS recordó que la única forma de lograr una seguridad global es con una distribución más equitativa de vacunas.
Imagen: AFP