Durante la sesión extraordinaria del miércoles pasado, el Consejo General del INE conoció el sexto informe sobre la situación presupuestal de los institutos electorales locales, denominados a partir de la reforma constitucional de 2014 como Organismos Públicos Locales (OPL), respecto del ejercicio fiscal 2022.
Las variables que se tomaron en cuenta son: reducciones presupuestales para el presente ejercicio fiscal; ampliaciones otorgadas o remanentes incorporados; retraso o falta de recursos en las ministraciones programadas; y afectación a actividades propias de los procesos electorales o sustantivas de los OPL.
En el documento se puede apreciar que con excepción de: Baja California, Hidalgo, Michoacán, Oaxaca, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala y Veracruz, los OPL de las demás entidades federativas sufrieron reducciones con relación al presupuesto solicitado. Las más notorias fueron en Campeche: 56.51%; Colima: 65.63%; Ciudad de México: 50.86%; Guerrero: 61.51%; y Nayarit: 58.73%.
Asimismo, se refiere que a partir de las necesidades presupuestales requeridas por cada OPL para cumplir con sus atribuciones y ante los recortes aprobados por los Congresos Locales, algunos de ellos han solicitado ampliaciones presupuestales ante las instancias locales competentes, pero no a todos se les han otorgado.
En los casos de: Campeche, Ciudad de México, Puebla, y San Luis Potosí fueron rechazadas; mientras que en: Baja California, Chiapas, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nuevo León y Zacatecas se encuentran pendientes.
Un aspecto muy interesante es que, hasta el momento, seis organismos han presentado impugnaciones en contra de los decretos legislativos o de las determinaciones de las autoridades competentes, siendo en los estados siguientes: Ciudad de México, Campeche, Colima, Morelos, Quintana Roo, y Durango.
De igual manera, se destaca que además de los recortes presupuestales aprobados por los Congresos Locales, otra problemática que enfrentan algunos OPL es el incumplimiento o retraso por parte de los gobiernos locales en la entrega de las ministraciones conforme a la calendarización programada.
Mas allá de los números, el informe deja ver que los OPL se han convertido en una carga presupuestal para los gobiernos de las entidades federativas, quienes no están dispuestos a financiarlos con el argumento que resultan muy onerosos.
Lo cierto es que ni los OPL, ni sus integrantes, tienen culpa en este embrollo, sino que obedece al actual diseño normativo; por ello, más allá de filias y fobias, es importante que el Poder Legislativo acelere los trabajos para discutir y dictaminar la eventual reforma electoral y definan cuál será el futuro de los OPL.
En este punto, Morena y el PRI coinciden en que deben desaparecer para que el INE organice las elecciones federales y locales, pero ello no resuelve del todo el tema del dinero, porque el gasto seria muy similar, además que, en ese modelo, correspondería a la federación aportar los recursos, lo que considero poco viable, por lo que es deseable que la discusión no sea precipitada y se aborde con gran seriedad. Ya veremos que sale de los debates.
Plancha de quite: “El dinero no compra la felicidad, pero alivia el estrés”. Besa Kosova.