La novel directora Gabriela Ivette Sandoval lleva ya varios años dando vueltas en festivales y circuitos cinematográficos, mostrando su opera prima. Lastimosamente los festivales de cine se han convertido casi en el único lugar en donde mostrar su cine de manera masiva. Es por ello que varios cineastas deciden dar vueltas alrededor del mundo con sus filmes antes de llegar a carteleras nacionales.
A los obstáculos anteriores habrá que sumarle a Sandoval el intento de censura que parece haber tenido su filme debido a su temática, y si a esto le añadimos que su protagonista Roberto Andrade, alias “el tío Robert” en el mundo de stand up y de YouTube, divide opiniones respecto a su humor.
“Ok, está bien…” ¿ha recibió censura? Todo parece apuntar a que sí, aunque nada se ha dicho directamente, lo que sí, es que en entrevista Andrade hizo mención de que una cadena de distribución ponía la condición de hacerse cargo de la misma siempre y cuando cambiaran el final, lo cual ni siquiera fue barajeado por la directora y el guionista como una posibilidad.
Vamos a lo que nos atañe ¿de qué va la ópera prima de Sandoval?
Mariano (Roberto Andrade) tiene treinta años, físicamente aparenta más, Mentalmente representa menos, vive con su madre. Cada día mira de dos a tres películas porque según él, es su preparación e inspiración para realizar su guion. No trabaja, y no lo necesita, lleva seis años de haberse graduado y durante ese tiempo su madre ha resuelto los gastos, antojos y caprichos.
Mariano denosta el cine comercial, y se considera superior a los demás por conocer autores como Agnes Varda, Greenaway o Kaurismaki, tiene poca empatía por el sufrimiento ajeno, o por los intereses de su madre, su vida es apacible hasta que Ramiro su primo de quince años llega a vivir con él.
Surgen los celos, Ramiro, es un joven más centrado, atractivo – cosa que parecer generarle demasiada incomodidad a Mariano- planea continuar sus estudios, y en menos de un mes de su llegada ha conseguido novia.
Loa rivalidad que determina el conflicto surge de Marian contra Mariano, pues su primo no da rienda a las provocaciones, las cuales nunca sobrepasan el límite de bromas subidas de tono, hasta que se nos presenta el personaje de Mariali, la joven novia de Ramiro.
Que un filme que retrate una acción criminal deplorable como la que se trata en Ok está bien, no quiere decir que celebre la misma, pero tampoco caen en el sentimentalismo de querer aleccionar al espectador, al cine no le corresponde educarnos, el cine muestra y dramatiza historias, y su obligación es respetar sus reglas, su contexto y ser entretenida, en ese aspecto, Ok esta bien cumple.