Por Francisco Mendoza Nava
El Partido del Trabajo (PT) trabó la discusión del “Plan B” de reforma político-electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en el Senado de la República. Ello luego de que se opusiera en San Lázaro al primer intento de reformar aspectos del sistema electoral mexicano para reducir el presupuesto partidista, bajo la misma fórmula de reparto de recursos, y cambiar la manera en que se eligen los plurinominales.
En atención a medios de comunicación, Ignacio Mier Velazco, coordinador de Morena en el Senado de la República, informó que continúa la revisión técnica del “Plan B” de Claudia Sheinbaum. Al respecto, indicó que ha sostenido pláticas con los coordinadores parlamentarios sobre el tema y se están escuchando incluso a gobernadores para conocer sus puntos de vista.
Por su parte, Alberto Anaya, presidente y senador del PT, explicó que se estaban resolviendo problemas de técnica jurídica relativos al dictamen que se tendrá que discutir primeramente en comisiones. Sin embargo, aceptó que para su partido el tema de fondo es la definición de una fecha en que se podrá llevar a cabo la revocación de mandato presidencial. “Se está revisando”, añadió.
Retomando la palabra, Mier Velazco dijo que terminada la revisión, los integrantes del equipo técnico de las comisiones de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos circularán entre los legisladores el documento. En tanto, precisó que necesariamente el dictamen deberá discutirse antes del martes de la “Semana de Pascua”.
“De que va a haber plan, va a haber plan”, externó el legislador poblano.
El pasado 15 de marzo, Alberto Anaya declaró –en conferencia de prensa– que el PT apoyaría el “Plan B” porque Sheinbaum Pardo había sido muy cuidadosa en su redacción y no se afectaban los avances democráticos. En ese momento, sostuvo que anteriores reformas electorales habían permitido que tanto ella como el expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) accedieran al poder, de modo que esos mecanismos debían ser conservados.
Adicionalmente, indicó la necesidad de enviar un mensaje de unidad al interior de la coalición de la “Cuarta Transformación”. Sin embargo, reiteró que hay debates internos, mismos que consideró normales en una democracia con pluralidad, como la mexicana.