Hay muchos temas de los que podemos hablar ahora que la agenda se ha robustecido de acontecimientos que son de interés público. Sin embargo, el proceso electoral previo ha tenido efecto distinto a los demás asuntos. Como sabemos, este año será el periodo de registros para quienes tienen alguna aspiración legítima. Hablamos de perfiles sólidos; la mayoría, inclusive, legisladores y funcionarios de primer nivel del gobierno de Claudia Sheinbaum. Es precisamente en esa parte donde tienen depositada las esperanzas de salir avante en la madre de todas las batallas que será la encuesta. Eso, que para muchos resulta imposible, pero para otros factibles, será el mecanismo que puede destrabar una larga lista de participantes.
Si se impone la lógica de las circunstancias, por decreto constitucional, Saúl Monreal, líder de todas las encuestas en Zacatecas, tiene derecho a que su nombre sea medido a la par de varios otros y otras más. Y él, que defiende a capa y espada su participación, no es que esté desafiando a la presidenta, como muchos medios quieren hacernos creer. Eso, en palabras más simples, se llama derecho a disentir, pero también libertad para levantar la mano como militante y simpatizante activo del movimiento de transformación. Nadie ni nada le puede impedir eso, sobre todo para no correr el riesgo de tener algunas rupturas que se puedan ir anclando desde ahora. Él, así de simple, es una de las cartas fuertes en la carrera por la gubernatura de su tierra natal. De hecho, después de anunciar que irá se levantó una polvareda a nivel nacional. Esto es una señal que lo hará llegar con mucha más fuerza.
Quien también muestra ese paso sustancial, desde Querétaro, es el director del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial, Santiago Nieto Castillo. Es, sin exagerar, la carta más prometedora para terminar con la hegemonía del PAN. Su ventaja, tan holgada como desde el inicio, se ha ido incrementando con el paso de las semanas; o sea que los criterios, de encuesta o consenso, los ganará sin problema Santiago. Actualmente, en efecto, mantiene una distancia de dos o hasta tres votos a uno. Hablamos de un margen monumental que, con el paso de los días, lo afianza más. Sus apariciones en público, a propósito de ello, muestran un músculo valioso. Son, al final de cuentas, rasgos que nos llevan a concluir en esa lógica de las circunstancias para sacar adelante el fin.
Pero cómo serán 17 gubernaturas, el mosaico electoral está compuesto por una cantidad significativa de perfiles tanto de Morena como el PT y PVEM. Así lo mostró claramente la Secretaría de Gobernación, quien se ha encargado de las negociaciones con los líderes nacionales ahora que está latente el tema de la reforma electoral. El Partido del Trabajo, en sí, se conformará con uno o dos espacios a la gubernatura. Se habla fuertemente de Michoacán y el liderazgo de Reginaldo Sandoval. Eso se entiende muy bien, especialmente porque el líder de la fracción parlamentaria tiene interlocución directa con quienes toman decisiones de esa naturaleza. De hecho, no debe haber disparidades: las tres fuerzas deben tener un equilibrio si hablamos estrictamente de la democracia participativa. Así son los gobiernos de coalición.
Y si hablamos de quienes han ratificado ese poder de convocatoria, desde luego, podemos citar al presidente municipal de Ciudad Juárez, Cruz Pérez. Él, sabedor de que está en una coyuntura clave de su carrera, llegará embalado a la previa de una encuesta que, desde ahora, domina de pies a cabeza. De acuerdo con el último estudio de Gobernarte y Demoscopia Digital, que son instituciones de credibilidad, el edil no solo ha tomado la delantera, sino que su proporción va en ascenso. De hecho, será insuficiente los intentos fallidos del excoordinador de la fracción parlamentaria de Morena en la cámara alta, Adán Augusto López Hernández. No puede él, ni ahora ni después, destapar candidatas por la cercanía que tiene con ellas. Eso lo determina el pueblo, primero que nada, a través de un mecanismo que está establecido en los estatutos. De ese modo, el otrora secretario de Gobierno debe de tener la cautela para manejar ese tipo de temas, sobre todo porque levanta suspicacias y cierto escepticismo. Él debe saberlo más que nadie, que esa posición solo la tiene la gente en su inmensa mayoría.
O sea que nadie se puede apresurar. Lo que sí podemos hacer, quienes tenemos una concepción clara desde las tribunas de opinión, es un juicio natural del devenir sociopolítico. Los perfiles que nombramos, que son punteros en cada una de las entidades, tienen una posibilidad inmensa de colarse en la coordinación de la defensa del voto. Siendo así, la dirigencia nacional, de Luisa María Alcalde, hubiese de convocar a la civilidad y la prudencia antes de que la situación provoque pugnas y divisiones internas.
Notas finales
Como estructura organizada, desde luego, la administración de Puebla es, por mucho, un gobierno de avanzada, especialmente para ayudar a la población civil cuando lo requiere en distintas necesidades o demandas. Hace algunas semanas, en retrospectiva, hablábamos de los buenos resultados en materia de seguridad. Dijimos en aquella ocasión que, por aire y por tierra, las vigilancias para mantener la paz están dando efectos óptimos. Así que, con esa tesitura, Alejandro Armenta sigue dando de qué hablar con relación a su buen funcionamiento. Precisamente ayer, desde un helicóptero, observamos cómo unían esfuerzos entre la entidad y la federación para sofocar el fuego que se propagó en la Sierra Negra. Eso comprueba el compromiso, pero también la responsabilidad de las causas del pueblo. Fue, en efecto, un momento que nos identificó a todos, pues son acciones altruistas que quedan grabadas en la memoria.