El Papa León XIV celebró la Misa de la Cena del Señor en la Basílica de San Juan de Letrán, en Roma, donde realizó el tradicional lavatorio de pies a doce sacerdotes como parte de las celebraciones del Jueves Santo, marcando el inicio del Triduo Pascual de su pontificado.
Durante la ceremonia, el pontífice replicó el gesto de Jesucristo en la Última Cena al lavar, secar y besar los pies de los sacerdotes, once de ellos ordenados por él mismo en 2025, además de su director espiritual.
Este acto representó un retorno a la práctica tradicional, ya que su predecesor, el Papa Francisco, solía realizar el lavatorio de pies a personas en situación vulnerable, como presos, migrantes o enfermos, en distintos centros fuera del Vaticano.
En su homilía, León XIV explicó que este gesto no es solo un símbolo moral, sino una expresión profunda del amor y servicio cristiano, al señalar que lavar los pies resume la forma de vida enseñada por Cristo y su mensaje de humildad.
Al finalizar la misa, el Papa encabezó la procesión del Santísimo Sacramento hacia la capilla de la reposición dentro de la basílica, donde los fieles pudieron permanecer en adoración, como parte de los ritos propios de esta celebración litúrgica.