Polo Polo, falleció en medio de la controversia y aunque su hijo Paul García habló con los medios para contar algunos pormenores de la muerte de su padre, ahora él ni su hermana quieren dar declaraciones a la prensa, por lo que el servicio funerario del comediante mexicano se ha llevado a cabo de manera muy discreta, pues en diferentes programas de televisión aseguran que no quieren contestar a las especulaciones en torno al retiro profesional de su padre.
La noticia de que Leopoldo Roberto García Peláez Benítez, mejor conocido como Polo Polo, murió conmocionó a la audiencia mexicana, debido a que, a lo largo de 50 años, dedicó su vida a contar chistes de tipo anecdóticos, que llevaron en alto al albur y a la palabra altisonante, por lo que al poco tiempo de que su familia compartiera la noticia de su deceso, el nombre del comediante se convirtió en tendencia en diferentes redes sociales.
Pese a que desde el 2016, Polo Polo se había retirado de forma definitiva de los escenarios y el mundo de la televisión, debido a la demencia vascular que padecía, el cariño del público mexicano lo mantuvo siempre presente en su memoria y, una demostración de ello, es que, desde que el cuerpo del comediante llegó a las instalaciones de la funeraria Gayosso, sede Sullivan, fanáticas y fanáticos se han dado cita.
Sin embargo, la capilla 10 donde se encuentran velando el cuerpo del comediante se mantiene cerrada, debido a que Paul y Adriana, hijos de Polo Polo, han tomado la decisión que llevar este proceso de la forma más íntima posible, por lo que los conductores de “Venga la alegría” han sugerido que esto se debe a que, en su momento, fueron señalados de alejar a su padre no sólo de su carrera contando chistes, sino de sus colegas comediantes.
Esta versión fue difundida por la exesposa de Polo Polo, Martha Zendejas, que en su momento usó la palabra “secuestro” para señalar que los hijos del comediante se habían llevado a su padre a Querétaro, sin previo aviso, luego de asegurar que lo llevarían a jugar una partida de golf, pero a partir de ahí, no volvería a la ciudad.
Sin embargo, las acusaciones no pararon ahí, pues, a su vez, Paul y Adriana expresaron que había sido Zendejas, con la que el comediante seguía casado en 2016 y de la que se divorció posteriormente, quien abusó económicamente del actor.