Prestadores de servicios de la franja de playa en la bahía de Acapulco protagonizaron esta mañana una clausura simbólica de las obras en el Jardín del Puerto, ubicado junto a la terminal marítima, para protestar contra los proyectos iniciados en el sitio. Esta intervención tuvo lugar dentro de un contexto de inconformidad con el uso que se pretende dar al espacio, autorizado por Fonatur.
Los manifestantes, pertenecientes al Frente de Defensa de la Zona Federal Marítimo Terrestre, colocaron ocho mantas a lo largo del malecón y entraron al Jardín del Puerto, donde exigieron la destitución del director de Fonatur. Criticaron que el proyecto incumple lo anunciado por la presidenta, quien prometió que el 90 % del lugar sería para áreas verdes y culturales. A su parecer, los trabajos actuales solo están maquillando estructuras existentes, sin generar impacto real ni ofrecer beneficios para la comunidad.
Durante el acto, los participantes señalaron que respaldan inversiones que impulsen al turismo, pero rechazaron obras consideradas impositivas, como el Marinabús, cuya taquilla estaría instalada justo al lado del Jardín del Puerto. Además, alertaron que esta infraestructura compite de manera desleal con otros prestadores locales.
Por otra parte, en Puerto Marqués, se suspendieron previamente las obras del muelle Pelícanos —prevista como parte de las estaciones del Marinabús— como respuesta a preocupaciones similares. Prestadores náuticos y turísticos de ambas zonas advirtieron que estos desarrollos amenazan su actividad económica y reclaman mayores oportunidades de participación en la transformación de sus comunidades.
Este acto representa una nueva expresión de rechazo ciudadano hacia decisiones de desarrollo urbano que, según los afectados, carecen de consulta pública y de una visión inclusiva para el futuro de Acapulco.