Esta noche, mientras las luces del árbol navideño brillen con calidez y el aroma del ponche envuelva nuestras casas, será inevitable reflexionar. Somos un país de contrastes: mientras en algunos hogares se celebran cenas abundantes y se intercambian regalos, en otros no hay árbol, ni ponche, ni siquiera qué comer. He vivido los retos de la vida, desde el esfuerzo diario en las calles hasta el profundo anhelo de un mundo más justo, y por eso hoy quiero compartir esta reflexión contigo.
Este año ha sido uno de grandes desafíos y transformaciones. Hemos visto cómo las decisiones políticas buscan responder a las necesidades del pueblo, aunque los cambios nunca son fáciles. En las comunidades, observamos una fuerza que se renueva: mujeres, hombres, jóvenes y ancianos que trabajan codo a codo para mantener el tejido social, conscientes de que la transformación auténtica comienza desde abajo, con el esfuerzo colectivo.
Siempre habrá resistencia, de quienes temen perder privilegios y de quienes esperan resultados inmediatos. Es cierto que a veces la esperanza parece tambalearse, sobre todo cuando los retos superan las expectativas. Sin embargo, no podemos negar los pasos importantes que hemos dado como país. Los programas sociales están llegando cada vez más a quienes antes eran invisibles; las mujeres están ocupando espacios que antes les estaban negados; y los jóvenes, con su energía y convicción, nos muestran que el futuro está lleno de posibilidades.
Como decía Mao Zedong, "el pueblo, y solo el pueblo, es la fuerza motriz que hace avanzar la historia". El cambio no depende únicamente de las instituciones, sino del trabajo organizado de las masas, de la unión y el compromiso en las comunidades. La lucha por una sociedad más justa no es sencilla. Implica sacrificios, aprendizaje y, sobre todo, paciencia. Pero esta época del año nos enseña que, incluso en los tiempos más oscuros, la esperanza persiste.
En esta noche buena, los invito a reflexionar: ¿Qué estamos haciendo, cada uno de nosotros, para que este país siga avanzando? Porque el cambio no es tarea de unos pocos, sino de todos. Es un proceso que construimos desde nuestras acciones diarias, con solidaridad, empatía y amor por quienes nos rodean.
Felices fiestas. Que la esperanza, el amor y el compromiso con nuestro país nos impulsen a seguir adelante. Porque México no solo es un sueño que heredamos; es la obra que, juntos, estamos llamados a construir.
ENTRE GITANOS.
MORENA CDMX Y LOS MOVIMIENTOS SOCIALES.
Durante la gestión de Sebastián Ramírez al frente de Morena CDMX, y tomando como precedente la reforma estatutaria del Congreso Nacional de 2022, en la cual se aprobó la creación de comisiones municipales y sectoriales, se llevaron a cabo importantes acciones de organización política. En el emblemático Club de Periodistas, se instalaron la Comisión de Transportistas Morena y la Comisión de Morena y Movimientos Sociales.
Con la representación sectorial de 150 agrupaciones políticas urbanas y populares, este proceso consolidó a Morena como un partido incluyente y abierto, capaz de construir una amplia alianza de cara a las elecciones de 2024. Este esfuerzo fortaleció las campañas de las y los candidatos a las alcaldías, así como la candidatura de Clara Brugada a la Jefatura de Gobierno y la de Claudia Sheinbaum a la presidencia.
La participación activa de estos sectores fue determinante, movilizando a un gran número de activistas y logrando articular votos organizados. Cabe resaltar el papel del sector comercio y de los productores de la Ciudad de México, quienes también desempeñaron un rol crucial en este esfuerzo colectivo.
En este contexto, es importante destacar la coordinación y articulación encabezada por Alejandro Chávez, quien, pese a quedarse a muy poco de obtener una diputación plurinominal en el Congreso de la CDMX, demostró un liderazgo clave en este proceso organizativo. Como dirían en el barrio, se la deben.
*Especialista en Ciencia Política y Gobierno.
avilezraul@hotmail.com