El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una acusación contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntamente haber establecido acuerdos con la facción del Cártel de Sinaloa conocida como “Los Chapitos” para facilitar sus operaciones de narcotráfico a cambio de apoyo político y electoral.
Según el expediente presentado ante la Corte de Distrito Sur de Nueva York, Rocha Moya habría sostenido reuniones con los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán desde antes de su elección en 2021, comprometiéndose a permitir el funcionamiento del grupo criminal en la entidad. La acusación señala que durante el proceso electoral, el cártel intervino activamente para favorecer su candidatura mediante robo de urnas, intimidación de opositores y amenazas a votantes.
Una vez en el cargo, el gobernador habría facilitado la designación de funcionarios afines al cártel en corporaciones policiacas y áreas estratégicas, permitiendo que integrantes del grupo operaran con impunidad en distintas regiones de Sinaloa. El documento detalla que Rocha Moya sostuvo encuentros posteriores con líderes criminales, en los que se definieron mecanismos de colaboración para garantizar la continuidad del tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
El Departamento de Justicia acusa al mandatario y a otros funcionarios de conspiración para la importación de narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos explosivos, así como asociación delictuosa para introducir grandes cantidades de fentanilo, cocaína, heroína y metanfetamina. Entre los agravantes se incluyen la protección a líderes del cártel frente a investigaciones, el suministro de información sensible y la autorización de actos de violencia vinculados al narcotráfico.