El Tribunal Colegiado de Apelación del Vigésimo Sexto Circuito, con sede en La Paz, Baja California Sur, emitió una sentencia definitiva que obliga a la editorial Penguin Random House a publicar el derecho de réplica solicitado por Televisa respecto al libro Las señoras del narco: Amar en el infierno, de la periodista Anabel Hernández. La resolución marca un precedente histórico, al ser la primera vez que en México se aplica esta figura legal a una obra literaria desde la entrada en vigor de la Ley de Derecho de Réplica en 2015.
La televisora reclamó que en el capítulo 17, páginas 242 y 243, se difundió información falsa sobre un supuesto catálogo de actrices con fines de prostitución vinculado al narcotraficante Arturo Beltrán Leyva, fallecido en 2009. Según la sentencia, la editorial está obligada a incluir íntegramente la réplica en todas las futuras ediciones del libro, tanto impresas como digitales y audibles, con la misma relevancia del contenido original.
Fuentes cercanas al caso adelantaron que, además del cumplimiento de la réplica, se preparan demandas adicionales en México y Londres contra Penguin Random House —a través de su sello Grijalbo— por presunto daño moral, lo que podría derivar en sanciones millonarias.
Televisa presentó pruebas que desmintieron la versión publicada en el libro, señalando que los catálogos fotográficos elaborados por el Centro de Educación Artística (CEA) en 1991, 2005 y 2006 no contenían tarifas ni condiciones de contratación, y que incluían desde menores de edad hasta adultos mayores que formaban parte de su elenco artístico. También se comprobó que no existía registro laboral de un supuesto ejecutivo de apellido Burillo en Televisa San Ángel durante los años señalados.
La televisora argumentó que lo escrito por Hernández dañó la reputación de su escuela de actuación, de la propia empresa y de cientos de actrices que fueron injustamente vinculadas a prácticas de trata, entre ellas figuras públicas como Galilea Montijo, Paty Navidad y Alicia Machado, quienes han rechazado las acusaciones.
La resolución también precisó que Penguin Random House se negó inicialmente a otorgar el derecho de réplica solicitado desde septiembre de 2023, pese a que la ley establece un plazo de tres días para responder. Tras casi dos años de litigio, el tribunal determinó que lo publicado carece de pruebas y es falso.
En consecuencia, la editorial deberá designar y dar a conocer públicamente a un responsable para recibir y atender futuras solicitudes de réplica, además de publicar la aclaración en su portal electrónico y en cada nueva edición de la obra.