En el gatopardismo de la política nacional, emerge de nuevo el poder fáctico de los sindicatos en el gobierno de la #4Transformación. Con nuevos rostros e intereses al frente de las centrales obreras y magisteriales, el movimiento sindical mexicano se adapta convenientemente al nuevo régimen y sus prácticas clientelares.
Los usos y costumbres se replican en la pleitesía al partido en el poder, en el segundo piso de la #4T ha quedado de manifiesto la cercanía de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM) fundada y controlada por el diputado morenista, Pedro Haces y el Sindicato Minero dominado por el diputado morenista,Napoleón Gómez Urrutia, quienes hacen sentirse su poder y apoyo, en eventos oficiales, movilizando a sus bases.
Nada nuevo, en el escenario político, recordemos el papel, fundamental, que jugó la Confederación de Trabajadores de México (CTM), liderada por Fidel Velázquez, durante los 80 años de gobiernos priistas. La otrora central única de sindicatos, fueconsiderada uno de los tres pilares del partido tricolor.
Hoy, en la Cuarta Transformación, Morena ejecuta la cooptación sindical que tanto criticó. Los “soldados del PRI”, cambian de bando. Los maestros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) se visten de guinda, su líder y senador morenista, Alfonso Cepeda, confirmó que un millón 250 mil agremiados se afiliaron a Morena. El50% del magisterio ya fue credencializado, “voluntariamente”.
En esta reconversión política, anoté también a los sindicatos ferrocarrileros, petroleros,electricistas de la CFE, el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) y la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE).
Las lealtades a conveniencia se verán recompensadas con curules o cargos públicos como ha sido siempre. Ejemplo de ello: las alianzas de Morena con el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación(CNTE) que han sido compensados ampliamente.
El corporativismo del partido hegemónico recuperó su poder, aunque el gobierno lo niegue y lo disfrace de militancia ciudadana dispuesta a apoyar la #4Transformación para mejorar las políticas laborales en beneficio de la clase trabajadora.
En política no hay coincidencias y los líderes sindicales administrarán su apoyo para las elecciones intermedias de 2027 a fin de aparecer en las boletas electorales de la renovación de la Cámara de Diputados; alcaldías y gubernaturas. El voto de los trabajadores agrupados en sus organizaciones tiene precio.
Así las cosas, el sindicalismo mexicano aplica la de Groucho Marx: “Damas y caballeros, estos son mis principios. Si no les gustan tengo otros” para apoyar a Morena, que pretende consolidarse como un partido hegemónico al más puro estilo del PRI con sus tres columnas: campesinos; obreros y sector popular.
@guillegomora