Claudia Bolaños
Para evitar desequilibrios financieros entre las instituciones de salud, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que el Sistema Universal de Salud contará con un sistema de compensación digital que permitirá el pago automático de los servicios cuando una persona sea atendida fuera de su institución de origen.
Explicó que este esquema funcionará de manera similar al sistema financiero que se implementó en la Ciudad de México durante su gestión como jefa de Gobierno, con la tarjeta de Movilidad Integrada, en la que distintas instancias, Metro, RTP, Trolebús, etc, prestan el servicio y posteriormente, se realiza la compensación correspondiente.
La mandataria señaló que el Sistema Universal de Salud avanzará de manera gradual y comenzará con un proceso de credencialización que iniciará en marzo y se realizará durante todo 2026. Aclaró que mientras se desarrolla esta etapa, la atención médica continuará brindándose conforme a la derechohabiencia de cada persona en el IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar o en los servicios estatales de salud.
Destacó que el objetivo es que, una vez consolidado el sistema, la atención se otorgue sin importar la derechohabiencia, además de avanzar en la digitalización del expediente clínico. Indicó que la inversión estimada para la credencialización, que incluye la emisión de credenciales y el equipamiento tecnológico, será de aproximadamente 3 mil 500 millones de pesos.
Recordó que los servicios de urgencia deben atenderse en cualquier institución de salud, aun cuando la persona no sea derechohabiente, garantizando la atención inmediata o la referencia oportuna. Precisó que la etapa de credencialización se llevará a cabo del 1 de marzo al 31 de diciembre de 2026 y que se informará a la población sobre los lugares para realizar el trámite y acceder al sistema universal.
Sheinbaum añadió que la credencialización para el Servicio Universal de Salud dependerá de la decisión de cada estado. Explicó que entidades como Nuevo León, Jalisco, Querétaro y Guanajuato mantienen sistemas de salud estatales y no están incorporadas al IMSS-Bienestar, por lo que en esos casos la credencialización aplicará inicialmente para derechohabientes del IMSS e ISSSTE y solo se ampliará al sistema estatal si el gobernador decide incorporarse. Subrayó que la condición para integrarse es que los servicios sean totalmente gratuitos y reiteró que la adhesión al IMSS-Bienestar es voluntaria, al tiempo que afirmó que en los estados federalizados el sistema ha mostrado resultados positivos.