Layda Sansores pone en su contra hasta sus compañeros
La gobernadora de Campeche, la morenista Layda Sansores, tiene de cabeza la entidad, donde le da lo mismo censurar a los medios de comunicación, perseguir y destituir al rector de la Universidad Autónoma de Campeche, que fracturar a la bancada de su partido en el Congreso local. Ayer 10 de los 16 diputados locales decidieron romper con ella y no avalar una deuda millonaria que estaba solicitando, lo que generó la ira de Sansores que hasta dicen que mandó a presionar los diputados con meterlos a la cárcel, motivo por lo que de última hora pretendieron regresar el fuero. Está desatada y no entiende de razones, consideran en la entidad, que ya no saben cómo fueron a votar por ella.
Morena en caída libre en Veracruz
Y si se preocupan por lo que pasa en Campeche, nada más hay que voltear al Estado de Veracruz, entidad donde las malas decisiones de la gobernadora Rocío Nahle han provocado una estrepitosa caída en las preferencias electorales de Morena, algo que resulta sumamente preocupante para la dirigencia nacional, sobre todo con unos comicios ya en puerta. La mandataria busca tener el control de todo lo que huela a negocios, ahora pretende quedarse con el control de los verificentros en la entidad, pues ha puesto enormes trabas a los propietarios que ya mejor decidieron tirar la toalla y cerrar los centros, porque resulta más caro estar pagando multas por infracciones “fantasma” que seguir generando fuentes de empleo.
Familiares a la nómina
Para rematar, no hay perder de vista las denuncias que se hicieron en Oaxaca, donde acusan al gobernador Salomón Jara de actos de nepotismo, al meter en la nómina del gobierno a todos sus familiares sin ton ni son. No les importa que cumpla o no con el perfil del cargo en que los colocaron, lo que es relevante para ellos que vivan del erario en este sexenio. Por cierto, su falta de oficio político también generó la ruptura con el Partido del Trabajo en la entidad, al grado de que en el pasado proceso de revocación de mandato, donde tuvo que incentivar la operación para mantenerse en el poder. Morena tiene muchos hilos qué jalar si quiere reposicionarse, porque parece que muchos de sus militantes están en la hamaca de la soberbia del poder.