La tormenta tropical Kiko continúa desplazándose sobre el océano Pacífico oriental sin representar riesgo para costas mexicanas, informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). El sistema, que evolucionó de la depresión tropical Once-E, mantiene un movimiento hacia el oeste y se espera que alcance la categoría de huracán en los próximos días.
De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC), el ciclón se localiza a aproximadamente 1,680 kilómetros al oeste-suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur, avanzando a una velocidad de 15 km/h. Debido a su trayectoria, no se prevén afectaciones directas en el territorio nacional.
El pronóstico oficial detalla que Kiko podría intensificarse a huracán categoría 1 a partir del martes 2 de septiembre. Para esa fecha, se ubicará a más de 2,100 kilómetros al suroeste de Punta Eugenia, Baja California Sur. En los días posteriores, el fenómeno continuará desplazándose mar adentro con un fortalecimiento gradual, alejándose cada vez más del litoral mexicano.
Aunque la tormenta se mantendrá en aguas profundas, las autoridades mantienen vigilancia sobre su evolución. Por el contrario, la atención se centra en otra posible amenaza: una zona de baja presión situada al sur de Oaxaca, con un 80% de probabilidad de convertirse en ciclón tropical durante la primera semana de septiembre.
El SMN advirtió que este nuevo sistema, que podría recibir el nombre de Lorena, ocasionaría lluvias intensas en Veracruz, Oaxaca, Chiapas y Tabasco, así como precipitaciones muy fuertes en Guerrero y en las costas de Jalisco, Colima y Michoacán. Además, el monzón mexicano y la circulación ciclónica favorecerán chubascos y tormentas en Sonora, Chihuahua, Durango, Sinaloa, Nayarit y Baja California Sur.