El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que el próximo líder supremo de Irán necesitará la aprobación de Washington si pretende mantenerse en el poder, en medio del proceso para elegir al sucesor del ayatolá Ali Khamenei.
En declaraciones a medios estadounidenses, el mandatario afirmó que el nuevo dirigente iraní “no durará mucho” si no obtiene primero el aval de Estados Unidos. “Tendrá que obtener nuestra aprobación; si no la obtiene, no durará mucho”, sostuvo durante una entrevista con ABC News.
La advertencia ocurre mientras en Irán avanza el proceso para designar a un nuevo ayatolá, luego de la muerte de Khamenei en un ataque atribuido a fuerzas de Estados Unidos e Israel a finales de febrero. El órgano religioso encargado de la decisión, la Asamblea de los Expertos, ya habría votado al sucesor, aunque el nombre aún no ha sido anunciado públicamente.
Trump aseguró que Washington busca evitar que el nuevo liderazgo iraní represente una amenaza futura y defendió que su gobierno tenga influencia en el rumbo político del país. Según el mandatario, Estados Unidos pretende garantizar que el próximo líder promueva estabilidad y no retome políticas que, a su juicio, han generado conflictos en la región.
Desde Teherán, funcionarios iraníes rechazaron las declaraciones del presidente estadounidense y subrayaron que la elección del líder supremo es un asunto interno que corresponde únicamente al pueblo iraní y a sus instituciones religiosas.
La designación del nuevo ayatolá ocurre en medio de una fuerte escalada de tensiones en Medio Oriente, marcada por ataques militares, represalias y creciente presión internacional por evitar una mayor expansión del conflicto.