Durante un discurso en Erie, Pensilvania, el expresidente Donald Trump respondió a las recientes acusaciones de la vicepresidenta Kamala Harris, quien lo criticó por no haber tomado medidas para reformar el sistema migratorio de Estados Unidos durante su mandato. Harris, en un evento en Douglas, Arizona, señaló que "en los cuatro años que Trump fue presidente, no hizo nada para arreglar nuestro sistema de inmigración roto".
Trump, visiblemente molesto por las declaraciones, admitió que los comentarios de Harris lo "enojaron" e intensificó sus ataques personales contra la demócrata. Frente a un grupo de simpatizantes, el exmandatario aseguró que Harris es responsable de una “invasión” en la frontera sur y que debería ser “destituida y procesada” por su gestión migratoria.
La inmigración, eje de la retórica de Trump
El exmandatario usó el tema de la inmigración como arma principal para desacreditar a Harris, quien ha superado a Trump por escasos puntos en algunas encuestas. El republicano afirmó que durante su administración se redujo drásticamente la inmigración ilegal y que su gobierno "arregló" el problema en la frontera, para luego culpar a los demócratas de haber "destruido rápidamente" esos avances tras asumir el poder.
En su discurso, Trump mostró una gráfica para resaltar la disminución de la inmigración durante su mandato, aunque no mencionó la reciente caída en las detenciones de inmigrantes irregulares que se ha registrado bajo la administración de Joe Biden, tras la implementación de nuevas políticas migratorias.
Defensa de su política migratoria y ataques a Harris
Trump también respondió a las acusaciones de no haber logrado acuerdos migratorios con otros países del hemisferio. Aseguró que su administración consiguió que México accediera a mantener a los solicitantes de asilo en su territorio bajo el programa “Permanecer en México” (MPP). Según Trump, logró este acuerdo amenazando con imponer un arancel del 150% a los automóviles mexicanos.
Durante el evento, Trump repitió datos proporcionados por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) sobre el número de inmigrantes indocumentados con antecedentes penales. Sin embargo, el Departamento de Seguridad Interna (DHS) aclaró que estas cifras incluyen personas que han estado en el país durante décadas, y no necesariamente son reflejo de una situación actual.
Tercera jornada de ataques consecutivos
Por tercer día consecutivo, el expresidente dirigió duras críticas hacia los inmigrantes, mencionando casos de violencia cometidos por indocumentados. Trump destacó el caso de Luis Bracamonte, un inmigrante mexicano condenado a muerte por asesinar a dos policías en California en 2014, y usó imágenes del juicio para atacar a los demócratas, acusándolos de ser "cómplices" de estos crímenes.
A medida que se acercan las elecciones, Trump ha intensificado sus ataques personales contra Harris, en un intento por recuperar terreno en los estados clave, entre ellos Pensilvania. Mientras tanto, Harris ha elevado el tono de sus críticas, pero ha evitado caer en insultos directos, prefiriendo enfocarse en las políticas del republicano.