El gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, revocó la visa de un ciudadano chino que trabajaba para la agencia estatal de noticias Xinhua en un aparente acto de reciprocidad frente a la expulsión de Vivian Wang, corresponsal del New York Times en Pekín. La medida fue confirmada por un funcionario del Departamento de Estado y representa una de las pocas ocasiones en que Washington responde directamente a la salida forzada de periodistas estadounidenses en China.
El New York Times, que reveló la decisión, aclaró que no solicita a los gobiernos intervenir en credenciales de prensa y pidió que se restituya la acreditación de Wang, quien fue expulsada tras la participación del presidente taiwanés Lai Ching-te en la cumbre DealBook 2025, evento en el que la periodista no tuvo participación. Joseph Kahn, editor ejecutivo del diario, calificó la decisión de Pekín como “errónea” y advirtió que limita el acceso global a información independiente sobre la segunda economía más grande del mundo.
La expulsión de Wang se produce en un contexto de creciente tensión entre China y Estados Unidos, marcado por disputas sobre Taiwán y restricciones a la prensa extranjera. Desde 2020, Pekín ha reducido drásticamente las visas para periodistas estadounidenses y expulsado a decenas de corresponsales de medios como The Washington Post y The Wall Street Journal.
La embajada china en Washington no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios, mientras que otros medios occidentales observan con cautela el impacto de esta medida, que podría afectar la cobertura internacional desde China.