Que siempre no es un paria el príncipe heredero saudí. El presidente estadounidense durante 2 días realizó una visita por Arabia Saudita, país al que criticó en su campaña electoral; sin embargo, el cambio geopolítico que se presenta en Europa del Este lo llevó a reconsiderar sus dichos.
La visita fue diseñada para recomponer las relaciones de Washington con el país al que Biden había amenazado con volverlo un estado “paria” luego del asesinato del periodista, Jamal Khashoggi en 2018. El inquilino de la Casa Blanca se reunió con el príncipe heredero, Mohamed Bin Salman al que saludó con un choque de puños. También se reunió con otros jefes sauditas con los que habló sobre: petróleo, seguridad energética, defensa y seguridad regional, así como derechos humanos.
En busca de dar una explicación a millones de ciudadanos que cuestionaron y rechazaron esta visita, el presidente publicó una columna en el periódico Washington Post…” “Yo sé que muchos no están de acuerdo con mi decisión de ir a Arabia Saudita, mis opiniones sobre los derechos humanos son claras y continúan, las libertades fundamentales están siempre en la agenda”.
Vale la pena tener presente que desde mil 945 cuando concluyó el “Pacto Quincy” todos los presidentes de los Estados Unidos han acudido a ese país enclavado en el Medio Oriente, Barack Obama bien que lo entendió y entre 2 mil 9 y 2 mil 16, acudió en 4 ocasiones a ese territorio sabedor de la importancia y trascendencia que esa nación tiene para la fortaleza estadounidense.
El distanciamiento entre naciones se dio en 2 mil 18 con el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, del 'Washington Post. Joe Biden prometió durante su campaña presidencial en 2020 reducir la monarquía saudita al rango de "paria" haciendo de la defensa de los valores democráticos y los derechos humanos, una prioridad.
Joe Biden cuestionó el apoyo de Estados Unidos a Arabia Saudita en la guerra de Yemen, retiró a los huties de la lista negra de organizaciones terroristas de Estados Unidos y desclasificó un informe de la CIA que concluía que el príncipe heredero saudita, Mohamed Bin Salman, había "validado" el asesinato de Jamal Khashoggi.
Ahora, Biden trabaja en reforzar los lazos entre ambas naciones sabedor de la importancia que Arabia Saudita representa en su política internacional, pero se ha visto atrapado por el principio de la realidad, la defensa de los intereses geopolíticos y estratégicos donde al subir el precio del petróleo y provocar una inflación que afecta a todos los países occidentales.
Esta situación da a Arabia Saudita un lugar central que Joe Biden no puede ignorar más ahora que está perjudicando las posibilidades de los demócratas en las elecciones legislativas a mitad de su mandato en noviembre.
@arnc7
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