Difícilmente podemos prever qué sucederá en el conflicto ruso-ucraniano, sin embargo, una ventana de solución parece abrirse con el anuncio hecho por el mandatario, Voldimir Zelensi, sobre el envío de una delegación… "acordamos que la delegación ucraniana se reuniría con la rusa sin condiciones previas en la frontera entre Ucrania y Bielorrusia, cerca del río Pripiat", según el canal oficial de Telegram de Zelenski.
Los rusos han respondido a este acuerdo inicial y anunciaron que una delegación integrada por representantes de los ministerios de: Exteriores, Defensa y otras entidades, incluyendo la Administración presidencial, viajaran a Bielorrusia para conversar con los ucranianos. Estamos listos para comenzar las conversaciones en Gómel dijeron autoridades del Kremlin.
Esta reunión tendrá lugar en una ciudad cercana a la frontera con Ucrania y voces cercanas a ambos presidentes han expresado que este encuentro puede ser clave para poner fin a las hostilidades. El jefe de la delegación rusa, Vladímir Medinski, ha confirmado que se dirigen ya desde Minsk, la capital, hacia Gómel. Lo mismo está haciendo la delegación ucraniana desde Kiev.
Una luz esperanzadora para alcanzar la paz comienza a destellar.
Han sido 6 días que nos han tenido en vilo, todos los escenarios son terribles y sólo un acuerdo y un inmediato cese de hostilidades podrían traer tranquilidad, nada más. El tiempo y un detallado recuento de los sucesos ubicarán a cada uno de los actores en su justa dimensión, sin embargo, los señalamientos de ambición desmedida y una enfermiza añoranza al pasado lugar.
El ministro de Exteriores de Ucrania, Dimitro Kuleba, ha afirmado que la mera celebración de conversaciones con Rusia es una "gran victoria" tras lo que describió como una fallida invasión rusa del país. "Que nadie interprete estas conversaciones en términos de lo que estamos dispuestos a aceptar.
Primero, Rusia, no quería hablar, después, cuando han comenzado a perder vidas y tras el fracaso de su ofensiva relámpago, comenzaron a hablar con el lenguaje del ultimátum", ha explicado Kuleba…"ahora, tras haber sufrido una derrota tras otra nos dicen que sólo quieren hablar, por ello el solo hecho de que van a ocurrir conversaciones sin condiciones previas, ya es una gran victoria para Ucrania", lo ha dicho públicamente.
Y como es natural, en todo conflicto sus participantes dicen tener la razón y estar muy cerca de la victoria, pero lo único cierto hasta el día de hoy es que hay un incremento en el tipo de acciones bélicas. Vladímir Putin, ordenó ayer domingo activar “en modo especial de combate” su arsenal nuclear, pareciera una amenaza nuclear, increíble.
Un acuerdo entre Ucrania y Rusia no sólo es indispensable sino necesario para un frágil equilibrio mundial en donde la polarización parece ser lo de hoy.
@ncar7