El pasado 27 de mayo de 2022, en el Semanario Judicial de la Federación se publicó un criterio emitido por un Tribunal Colegiado de Circuito, perteneciente al Poder Judicial de la Federación (PJF) que plantea abandonar el término "menores", para referirse a las niñas niños y adolescentes", (tesis aislada 1.9o. P.1. CS (11a.) mismo que ha originado posiciones encontradas.
Esta polémica tiene dos perspectivas: quienes están a favor, y quienes no coinciden con el criterio.
Existen términos matemáticos como igualdad (=) (y algunas derivaciones de este, como "equidad" o "paridad") así como el término "menor qué" (<) que se utilizan en el lenguaje social, y su uso cotidiano va "deformando" el sentido original, derivado de su propia etimología.
Eso es muy común en el lenguaje. Muchas palabras se usan actualmente en un sentido distinto a su propia raíz u orígen.
En mi opinión, el lenguaje no se moldea a punta de jurisprudencia, sino a partir de lo que los hablantes decidimos o no utilizar.
Por otro lado, uno de los principios del lenguaje es el de su "economía." En vez de referirnos a los "menores de edad," se ha generalizado el uso del término "menores." (Contracción de "menores de edad.") Nunca en sentido peyorativo, sino aritmético. (No son "menos" que nadie. Son menores de 18 años de edad: <18)
Por eso también es probable que el desdoblamiento del lenguaje que en algunos casos (como el de esta tesis de jurisprudencia) se pide al hablante, no sea socialmente aceptado: (niñas, niños y adolescentes es mucho más extenso que "menores") (aunque nunca descartamos la posible imposición de la "dictadura de lo políticamente correcto").
En lo personal, coincido con la intención que permea el fondo del criterio judicial en cuestión: evitar el adultocentrismo; pero no con la forma, ni con la decisión plasmada en dicha tesis jurisprudencial, cuyo rubro argumenta que su propio fin es el de "respetar el principio de interés superior." Pero el concepto se aprecia a todas luces incompleto: ¿el interés superior de quien?
Siempre que veo a una persona tratar a un niño (o mejor dicho, a un "menor de edad") como suelen hacerlo los adultos: reírse de las cosas que dice seriamente, imponerle su voluntad o la idea de obediencia, descalificar su punto de vista sin tomarlo en consideración, pedirles que no intervengan en "pláticas de adultos" etc., pienso exactamente eso: "el mundo es de los adultos" (adultocentrismo). Por esa razón, muchos niños y adolescentes tienen una gran urgencia por crecer y convertirse en adultos, y por ello desaprovechan todas las ventajas de esa noble etapa de la vida.
Flor de Loto: Debemos cambiar la relación entre adultos e infancias, pero no solo a través del lenguaje, sino moldeando la calidad de nuestras interacciones.