El próximo 10 de abril millones de mexicanos saldrán a respaldar al presidente López Obrador en el ejercicio democrático de la Revocación de Mandato. De hecho, los pronósticos anticipan un apoyo inmenso que refrendará la legitimidad de un gobierno que ha sido suficientemente capaz de demostrar, con hechos, la responsabilidad social de gobernar.
Por esa razón, será un hecho sin precedentes; nunca en la historia del territorio nacional se había experimentado una etapa donde las grandes expectativas son traducidas en hechos tangibles gracias a una propuesta de transformación de la vida pública del país.
Se trata, entonces, de una etapa histórica donde la postura ha girado en torno a la demanda colectiva. Con esas condiciones, el país se ha seguido alimentando de acciones conjuntas en beneficio de la población civil, pero también gracias a los mecanismos legislativos que son considerados, en los hechos, un gran pilar que se ha vuelto fundamental que ha podido ayudar a mantener el equilibrio de la nación.
Siendo una base de apoyo sólida, el presidente ha contado con ese gran respaldo a través del poder legislativo. De hecho, parte de esa voluntad conjunta se ha dado con liderazgos políticos. Un ejemplo de esa lucha es Ricardo Monreal.
Él, además de ser un aliado incondicional del ahora presidente, es un actor clave del movimiento lopezobradorista a favor de la transformación del país no sólo en su funcionamiento, sino en el liderazgo que aporta, pero en el que también colabora a bordo de una estructura que acumuló durante años.
Y, para fortalecer el posicionamiento, una inmensa estructura ha construido una fuerza social que contrarresta cualquier hostilidad; asimismo, ha enfrentado con responsabilidad los retos en turno ya sea con muestras a partir de las plataformas sociales o apoyando los desafíos que ha podido conducir con compromiso. Aunque en ocasiones las situación se tenga, y es apremiante manifestar el apoyo- existe una inmediata labor conjunta desde todas las trincheras.
Justamente esa es la lucha conjunta.
Así pues, ese respaldo lo ha manifestado- siempre el Senador Ricardo Monreal. Él, desde hace más de treinta años acompaña al presidente López Obrador en la lucha democrática del país; además de ser un aliado incondicional, es un colaborador eficiente en el legislativo federal y que, seguramente, responderá con resultados eficientes en dos temas fundamentales de gran interés del mandatario. Tanto la Reforma Electoral como Eléctrica, son indispensables para cerrar con broche de oro la consolidación de la 4T.
Precisamente allí la operación política de Ricardo Monreal hará la diferencia dada la experiencia y los buenos oficios políticos como una característica eficiente. Hablamos de convertir o, mejor dicho, canalizar cualquier escenario creando puentes de interlocución con todas las fuerzas políticas donde se antepone, eso sí, el diálogo y el debate de altura como una de las grandes virtudes del zacatecano.
A eso le llamo acompañar al presidente en el proyecto de la Cuarta Transformación.