En septiembre del año pasado, había empezado la guerra en Sinaloa entre los “Chapitos” y la “Mayiza” como producto de que Joaquín Guzmán López, había entregado a su padrino, Ismael “el Mayo” Zambada a las autoridades de Estados Unidos. En el mes Patrio del año pasado, el cuestionado gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, canceló el festejo del 15 de septiembre, “debido a los hechos violentos que se registran en Culiacán, Cosalá, Elota y San Ignacio”, informó el mandatario estatal siempre en la tónica de deslindarse de esa violencia
Un año ha pasado y esta cruenta guerra sigue y no tiene para cuando parar. Lo que llama la atención, es que Rocha Moya anuncia que en este 2025 sí habrá celebración de las Fiestas Patrias.
“Ya es tiempo... yo soy de la idea de que tengamos la fiesta, esa es mi idea de este momento... lo hacemos a partir de un operativo que cuida”, dijo hasta optimista un gobernador que no consigue deslindarse de que su estado, siga convulsionado así como el grado de culpabilidad y complicidad que pudo haber tenido en estos sucesos que desataron la guerra entre la “Mayiza” y los “Chapitos”.
Una cuestión olvida Rocha Moya quien se ha caracterizado por ser de memoria corta o más bien, de no acordarse de lo que no le conviene y se trata de la movilización de miles de sinaloenses el fin de semana pasado para exigir la paz que merecen y otro punto importante, que demandaron la salida inmediata de Rocha Moya por su evidente incapacidad.
Una de las voces que más ha cuestionado la gestión del señalado gobernador, es la senadora del PRI, Paloma Sánchez, que en días pasados hizo un recuento de daños que ha sufrido dicha entidad.
Así que esa frase que dijo Rocha de que ya era tiempo de tener un festejo en Sinaloa es hueca, no tiene sentido y evade la realidad.
De acuerdo a los números que presentó la senadora del PRI, en ese año de que inició la guerra en la entidad sinaloense se han registrado casi 2 mil homicidios; mil 900 desaparecidos; alrededor de 13 mil 500 víctimas directas por algún delito; más de 60 niñas y niños asesinados; 142 desaparecidos; 6 mil 700 vehículos robados; 2 mil 662 negocios y comercios asaltados
Se reporta además, 36 mil millones de pesos en daños económicos; otros tantos miles de empleos perdidos y al menos 2 mil negocios y empresas cerradas.
Como puede observarse, razones hay muchísimas para que, con un mínimo de dignidad, Rocha Moya renuncie.
La senadora Paloma Sánchez, se ha perfilado como la voz de la sociedad sinaloense que tiene que vivir a diario entre balaceras y bloqueos. Señalo la legisladora que vivir hoy en Sinaloa representa tener que salir a las calles con el riesgo latente de que ya no se pueda regresar a casa; esto es, “tener miedo a todas horas”.
morcora@gmail.com