Claudia Bolaños
La 183 representación de la Pasión de Cristo congregó a más de dos millones de personas en la alcaldía Iztapalapa, con saldo blanco, consolidándose como una de las tradiciones religiosas y culturales más emblemáticas de la Ciudad de México.
Durante la jornada se reportaron incidencias menores, principalmente conatos de riña y atenciones médicas básicas, sin que se registraran hechos de gravedad.
Para resguardar a los asistentes, autoridades desplegaron un operativo con más de 9 mil elementos de seguridad, apoyados por 549 vehículos y el monitoreo de 805 cámaras del C5.
Las actividades iniciaron alrededor de las 08:50 horas desde la casa de los ensayos, con el recorrido por los ocho barrios encabezado por la Virgen María, interpretada por Erika Morales, acompañada por el cuadro de apóstoles y otras representaciones. En total participaron 130 actores principales y más de mil extras, incluidos los Nazarenos que iniciaron el Viacrucis cargando cruces.
De manera paralela, Arnulfo Morales, en el papel de Jesús, junto con su Ángel, representado por el niño Max, permanecieron en la casa de los ensayos, que simbolizó la cárcel del huerto. Más tarde fueron trasladados a la Macroplaza del Jardín Cuitláhuac, donde se escenificó su presentación ante Herodes y Poncio Pilatos, quienes dictaron la sentencia de ser azotado y crucificado bajo la inscripción “Este es Jesús de Nazaret, Rey de los judíos”.
Cerca de las 15:30 horas, el contingente partió hacia el Cerro de la Estrella, con Jesús cargando una cruz de entre 90 y 110 kilogramos. En el trayecto se representaron pasajes como el encuentro con la Virgen María, la aparición del Judío Errante, el gesto de Verónica al limpiar su rostro y el apoyo de Simón Cirineo.
El momento culminante ocurrió a las 16:15 horas con la llegada al Cerro de la Estrella, donde se realizó la crucifixión. En la escena final, los soldados romanos se repartieron sus prendas, los ladrones dialogaron con él y Jesús encomendó a su madre al apóstol Juan antes de pronunciar: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.
Alrededor de las 16:45 horas concluyó la edición 183 de esta representación, reafirmando una tradición profundamente arraigada en la identidad cultural y religiosa de la capital del país.