Pablo Gómez Álvarez no pudo conseguir la reelección por el distrito 23 de Coyoacán, en la Ciudad de México y eso lo enojó y entristeció, porque quien se llevó la victoria fue la coalición “Vamos por México”, conformada por el PRI-PAN-PRD, que llevó como candidato a Gabriel Quadri, exabanderado presidencial de un casi extinto partido, Nueva Alianza. No obstante que Gómez estaba seguro de que conseguiría el triunfo por ser uno de los cuadros más representativos de Morena, junto con otros de sus correligionarios, tampoco logró permanecer en la Cámara de Diputados.
Ante la derrota, Gómez hizo una crítica al partido oficial y propuso “llevar al presidente, a los diputados que sí fueron elegidos y a los senadores, que nunca dicen algo importante, a reforzar la interlocución con esa parte de la sociedad que no votó por nosotros, que es muy demandante y que tiene razón en sus exigencias”.
El currículum de quien fue de los primeros diputados del PSUM, es eminentemente político y entre otras responsabilidades se pueden contar: exlíder estudiantil de 1968; exdirigente nacional del PRD, exdiputado y exsenador. Actualmente, entró al relevo en la Unidad de Inteligencia Financera, (UIF), en sustitución de Santiago Nieto Castillo.
Sin embargo, muchas dudas y escepticismo ha despertado el nombramiento apresurado de Pablo Gómez, de entrada porque no tiene el perfil adecuado para este nuevo encargo; su carrera ha sido eminentemente política y pese a tener formación como economista, no conoce bien a bien ni tiene experiencia en temas como financiamiento ilícito, lavado de dinero o los esquemas financieros mediante los cuales se maneja la delincuencia organizada, lo que sí conocía el ahora extitular de la UIF, Santiago Nieto.
Lo que puede esperarse con este nuevo nombramiento es que dicha Unidad de Inteligencia, se politice todavía más y se utilice para desatar a su máxima expresión una “cacería de brujas” para los adversarios del actual régimen, con todo y que el exdiputado Gómez de inmediato se haya apersonado en las oficinas de la UIF y anunciara que hay mucho trabajo pendiente.
No obstante, diversos analistas piensan que el experredista será implacable en su nueva encomienda y que sin ser el funcionario ideal para estar al frente de la UIF, se supone que superará a Nieto Castillo.
Pero esto no es una competencia para ver quién es mejor, el problema es que a Pablo Gómez lo persigue la sombra de tener a parientes suyos -buena parte de su árbol genealógico-, en puestos clave de la actual administración, empezando por su exesposa, Elvira Concheiro que se desempeña como Tesorera de la Federación y el hijo de ambos, Argel Gómez Concherio, es director general de grandes festivales de la Ciudad de México.
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