Finalmente y después de 41 días de cierre, el más largo de la historia reciente, el Senado de los Estados Unidos aprobó un acuerdo para reabrir el gobierno.
Fueron siete los congresistas demócratas y un independiente los que decidieron sumarse la iniciativa presidencial y permitieron poner fin a los enfrentamientos presupuestarios entre las 2 fuerzas políticas mayoritarias.
La Cámara de Representantes se reunió desde ayer para discutir y votar la propuesta presidencial de gastos del país de la actual administración.
Este fue el segundo de los 3 pasos requeridos para que comience a operar esta nueva propuesta económica, lo que falta es mero trámite, la firma de Donald Trump.
Los días difíciles aún continúan, ya con una menor presión y con un optimismo alimentado por ver ya la luz al final del tune de este negro episodio nacional, que entre, otras muchas consecuencias dejaron a poco más de 600 mil trabajadores federales sin su salario.
Aún pasarán varios días hasta que los servicios gubernamentales vuelvan a la normalidad. Pero muchos estadounidenses ven con alivio que se termine con el caos en los aeropuertos justo cuando faltan pocos días para Acción de Gracias, la festividad en la que miles se mueven para ver a sus familias.
Uno de los factores importantes que influyeron para llegar a un acuerdo, fue que los días de fiesta y los del fin de año, están a la vuelta de la esquina y con la baja en la frecuencia de vuelos el panorama era simplemente complicado.
Finalmente, un grupo de demócratas han aceptaron dar el paso y sumar los 60 votos necesarios para aprobar la propuesta de Trump.
Los recursos económicos del gobierno federal empieza a fluir, pero sólo hasta el 30 de enero.
Con este acuerdo político se garantiza la ayuda alimentaria en el marco del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) hasta septiembre de 2026, que beneficia a 42 millones de estadounidenses.
Además, se garantiza que todos los trabajadores federales recibirán el pago retroactivo y revierte los despidos relacionados con el cierre de miles de trabajadores federales. "Cumpliré el acuerdo", ha dicho Trump”.
Hay que estar pendientes de este acuerdo ya que el texto firmado, no incluye la extensión de los subsidios de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (Obamacare), que expiran a fin de año y cuyo fin podría elevar los costos médicos para millones de estadounidenses.
Los demócratas habían forzado el cierre del gobierno precisamente para lograr que se prorrogara la cobertura de la que se benefician 24 millones de estadounidenses. Los republicanos se han negado a discutir sobre los gastos sanitarios mientras se mantuviera cerrado el gobierno.
Lo importante es que ya concluyó este duro momento para el país.
@ncar7