La realidad, esa necia y terca realidad, en muchas ocasiones supera los discursos, la muestra más clara se vio el fin de semana pasado en la frontera con Texas, donde la muerte, el abandono y la desesperación volvieron a acompañar a los migrantes que buscaron ingresar a los Estados Unidos sin documentos.
A principios de la semana, el vocero del Departamento estatal de Seguridad Pública (DPS) Christopher Olivarez, habló del negro panorama que siguen enfrentando los miles de; hombres, mujeres y niños que buscan internarse en territorio estadounidense por cualquier resquicio fronterizo y cómo hasta con la vida han pagado su arrojo.
Y es que sólo en Texas entre sábado, domingo y lunes, 4 personas perdieron la vida después de haber intentado ingresar a territorio estadounidense y 2 menores de edad fueron abandonados después de haber cruzado el rio Bravo.
Y es que las autoridades fronterizas de ambos lados siguen escudándose con eso de que están siguiendo los protocolos indicados en los manuales, pero enfrentando a diario infinidad de acciones de esta incansable ola de migrantes que parece nunca cansarse.
La identificación de los 4 cadáveres como es costumbre, difícilmente se logrará, ya que, ninguno de los cuerpos traía consigo algún documento y en el caso de los 2 menores encontrados en Eagle Pass, será menos complicado saber quiénes son, de dónde vienen y hacia dónde iban. Por lo pronto se saben sus edades 8 y 11 años y su país de origen Guatemala.
Los gobiernos de Estados Unidos y México siguen en la ruta de los reflectores para justificar su “trabajo”, pero siguen arrojando resultados insuficientes, por decirlo de la mejor manera.
De acuerdo con cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), México y Estados Unidos detuvieron a 121 mil 32 migrantes al arranque de 2023 un 35.8 por ciento menos que la cifra registrada el año pasado para el mismo periodo.
Los datos no mienten y los recabados por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) muestran cifras muy considerables, más allá de los discursos estatales y federales en ambos lados del Río Grande. La información de los primeros tres meses de 2023 da cuenta de una disminución de 67 mil 443 reportes frente a los 188 mil 475 registros de 2022.
Las cifras oficiales de las aprehensiones en la franja fronteriza reportadas entre los meses de enero y marzo llegaron a 90,984, en comparación con los 147, 121 un año antes.
El origen de la migración sigue sin ser atendido y mientras esto no suceda, seguiremos viendo cifras alarmantes que sólo incrementan los totales de la mortandad y desapariciones, claro y las buenas intenciones, discursos y programas que los políticos siguen impulsando.
@arnc7