La alta asistencia de aficionados al Fan Fest del Mundial 2026 provocó la saturación del Zócalo de la Ciudad de México, por lo que elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana restringieron el acceso a la Plaza de la Constitución y canalizaron a los asistentes hacia otras plazas públicas donde también se instaló la transmisión del encuentro entre México y República Checa.
Desde horas antes del partido, miles de personas se concentraron en el primer cuadro de la capital, lo que ocasionó largas filas y calles abarrotadas. Ante la capacidad alcanzada en el Zócalo, los policías informaban a los aficionados que podían acudir a otros puntos habilitados para seguir el encuentro en pantallas gigantes, ubicados en distintas alcaldías de la ciudad.
Durante la jornada también se registró una intensa actividad del comercio ambulante en los alrededores del Centro Histórico, donde se ofrecían alimentos, bebidas, banderas, playeras y otros artículos relacionados con la Copa del Mundo, aprovechando la elevada concentración de visitantes.
Las autoridades mantuvieron vigilancia en los accesos al Zócalo para controlar el ingreso de personas y evitar riesgos derivados de la aglomeración, mientras continuaba la afluencia de aficionados que buscaban seguir el partido de la selección mexicana en el principal espacio público de la capital.